Unas 15 mil familias en riesgo por vivir en zonas vulnerables de San Pedro Sula

Unas 15 mil familias que viven en los bordos podrían estar en zonas de riesgo, por lo que es necesaria la reubicación a lugares más seguros para evitar catástrofes y pérdidas de vidas humanas destacó el representante de la Asociación de Organismos no Gubernamentales (Asonog), José Ramón Ávila.
Durante el Primer Foro de Ordenamiento Territorial y Desarrollo con Enfoque Integral del Riesgo, este y otros temas fueron abordados por representantes de la sociedad civil junto a varias organizaciones.
“Estas personas deberían de ser reubicadas, si están en lugares donde no es posible tener seguridad; el Estado está en la obligación de protegerlas, porque no deberíamos esperar catástrofes mayores, ni pérdidas de vidas humanas para hacerlo, por lo que el gobierno debe actuar proactivamente y no de manera posterior”, refirió Ávila.
Indicó que instituciones como la Acción Social Menonita (CASM) y Trocaire, entre otros,
trabajan en un proyecto para el fortalecimiento de capacidades de las comunidades y se pretende integrar el esfuerzo de la sociedad civil junto a organizaciones del sector privado, pero también de las gubernamentales para atacar las vulnerabilidades que son tan latentes en algunas regiones del Valle de Sula, así como en otros departamentos del país.
“Las vulnerabilidades en el Valle de Sula están relacionadas al tema de las inundaciones y no se está construyendo de manera ordenada, por tanto, no hay edificaciones sismo-resistentes; no tenemos criterios desde los entes estatales para exigir que el cumplimiento de las leyes y políticas sean una realidad, ya que tenemos algunas municipales donde no se están cumpliendo y necesitamos profundizar en la aplicación de estas”, apuntó.
En ese sentido, existen algunas recomendaciones que podrían mejorar esas situaciones reveló Ávila, entre las cuales figura planificar un poco más el crecimiento de una ciudad, reubicar algunas personas que están viviendo en condiciones de riesgo, crear programas de capacitación y formación de respuestas a las emergencias, ya que generalmente las comunidades no lo tienen, así como articular las acciones entre las organizaciones de protección, sociedad civil y también los otros organismos estatales.