Padre clama justicia por asesinato de su hijo

El nicaragüense Raúl Ernesto Pérez llegó este miércoles a la morgue capitalina para pedir públicamente a las autoridades hondureñas justicia por su hijo Gabriel Antonio Pérez Martínez, de 10 años de edad, quien fue ultrajado y asesinado hace tres meses por un desconocido a la orilla del río Choluteca, cerca de la primera avenida de Comayagüela.
La víctima llegó al país hace cuatro meses junto a su padre, para vender alcitrones en el centro de Tegucigalpa, lugar desde donde fue raptado, el 15 de noviembre del 2016, bajo engaños por un hombre ya identificado mediante fotografías y videos.
Después de ser violado el infante fue asesinado a puñaladas y fue degollado por el aberrado sexual. Desde esa fecha el progenitor del niño no ha olvidado su gran pérdida, al grado de comenzar el solo una propia investigación para dar con el paradero del desalmado que le hizo daño a su querido hijo.
Debido a tal situación, Pérez regresó a Honduras, con el único objetivo de clamar justicia para su vástago, debido a que el caso sigue en la impunidad, pese a que ya tiene hasta retratos hablados del hechor. «Mi niño era muy querido y hasta un monumento le van a hacer en Nicaragua», dijo, con la voz entrecortada, tras enseñar el retrato en vida del menor.
Así, relató no saber qué esperan las autoridades policiales de Honduras para capturar o dar con el supuesto asesino, porque hasta cuentan con los videos de seguridad, donde el agresor aparece tomado de la mano con su menor, minutos previos a su muerte.
Pérez, dijo no descansará hasta que den con el paradero del asesino, al punto de repetir que no quiere encontrárselo, porque no sabría qué haría al ver delante de sus ojos al asesino de su querido hijo.