Colas torturan a motoristas rumbo al Sur (Video)

Viajar al departamento de Choluteca, para cientos de capitalinos, significa toda una odisea, por el pésimo estado de la carretera y los trabajos de reparación de la misma, lo que provoca enormes filas de vehículos y un alto riesgo, como lo reflejan los numerosos accidentes ocurridos en la zona, registrados en la Dirección Nacional de Tránsito y Viabilidad (DNTV).
A partir del kilómetro 20, según algunos conductores, la ruta es como una “montaña rusa”, ya que en cada estación van suplicándole a Dios no ser víctimas de las imprudencias que cometen los demás motoristas, en especial quienes manejan las rastras y furgones.
Desde la salida de la capital hasta Choluteca y al departamento de Valle, se forman enormes congestionamientos.
Por ejemplo, un conductor que requiere de dos horas para llegar de Tegucigalpa a San Lorenzo, pierde hasta cuatro, y lo mismo le pasa a alguien que viaja de la capital a Choluteca, que tarda hasta nueve horas en llegar, cuando normalmente necesitaría tan solo tres.
El comerciante minorista de verduras, Jason Corrales, dijo que viajando desde la capital a Choluteca tarda cinco horas en llegar y que el caos vial le ha afectado su economía por la tardanza.

En el desvío de Jícaro Galán se forma un enorme congestionamiento, especialmente al mediodía.

De igual manera, para el conductor Marvin Mendoza, el viaje es “eterno” desde Tegucigalpa hasta Sabanagrande, Francisco Morazán, ya que según dijo, pierde hasta tres horas para poder reencontrarse con su familia.
Reacciones de desesperación y agobio, con asomo de enojo son los gestos que hacen las personas mientras esperan a que las “colas” de autos avancen. Unos se agarran la cabeza y voltean a ver de un lado a otro, cuando quedan atrapados en las largas filas de carros, sin poder hacer nada al respecto.
Otros optan por adelantarse, saliéndose del carril, pero la mayoría pita o grita expresiones como: “¡Maistro, apúrese!”, entre otras, para desahogar su malestar.
Motoristas de países vecinos y de Choluteca pierden hasta nueve horas en su trayecto.

¿“GOLPEA” LA ECONOMÍA?

Por otro lado, las condiciones de la carretera estarían golpeando la economía de los comerciantes formales e informales, en la zona sur del país, ya que para la Semana Santa esperan la afluencia de personas, pero se muestran preocupados porque a nadie le gustará perder las vacaciones solo en el trayecto.
Economistas son del criterio que el mal estado de la carretera afecta el flujo de personas que se movilizan por horas, pero no a quienes viajan por días, pero que la actividad económica sigue su cauce sin registrar tantos “golpes”.
Algunos puestos de las orillas de la carretera han tenido que cerrar por la poca venta de productos, pero otros “agonizan” en espera que el problema termine.
Para el comerciante Antonio Flores, quien se dedica a la venta de accesorios y refrescos, las “colas” son exageradas y han mermado sus ventas de cierto modo.

Los enormes agujeros obligan a los conductores a reducir la velocidad para evitar accidentes.

“Sufrimos porque no vendemos nada, estas colas son exageradas, los carros se están hasta 40 minutos y los conductores solo quieren seguir su trayecto, y el polvo les molesta; al ver nuestros negocios llenos de polvo, no quieren venir a comprar, necesitamos que nos rocíen agua”, manifestó Flores.
En el desvío que conduce de Jícaro Galán hacia Choluteca, las enormes hileras de vehículos les dan la bienvenida a los motoristas.
Una fuerte impresión se llevó el camionero salvadoreño, Óscar Gaitán, quien comentó que era la primera vez que viajaba a Honduras, y encima se vio atrapado en el tráfico.
“Primera vez que vengo a Tegucigalpa, ya tengo una hora de estar esperando con el transporte de carga”, lamentó Gaitán.
Operarios de Insep colaboran con la alternabilidad para el flujo del tráfico vehicular.

SOLUCIÓN Y CAOS

La solución al mal estado de la carretera está en “manos” de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep), mediante el proyecto en el Corredor Pacífico.
En esta obra el gobierno hondureño ejecuta una inversión de cientos de millones de dólares en las carreteras de Choluteca-El Amatillo y Tegucigalpa-Jícaro Galán.
Bajo el radiante sol y el agua lluvia, operarios de Insep y compañías de contrato, trabajan en la rehabilitación de los carriles.

Bajo el radiante sol y la lluvia, los trabajadores de Insep ejecutan el proyecto de rehabilitación del Corredor Pacífico.

Con todo, los trabajos provocan incomodidad en los motoristas, pero al terminarlos, serán un alivio vial, manifestaron autoridades de Insep.
Mientras tanto, empleados trabajan en alternar el flujo vehicular; el operario de Insep, Bryan Arteaga, dijo que mientras se ejecutan los trabajos, se detiene el tráfico de subida y bajada por diez minutos de diferencia.
Por otra parte, una ruta alterna para los conductores, según Insep, es el “Canal Seco”, que comprende de Siguatepeque, hasta El Amatillo, en la zona sur.
Los conductores del transporte público se ven afectados por las filas interminables.

Por: Aída Duarte
Fotos: Omar Banegas

OPINIONES
“Está difícil llegar”
Jason Corrales (comerciante): “Está bastante difícil, me tardo en llegar hasta cinco horas desde Tegucigalpa hasta Choluteca”.
“Tráfico está pesado”
Nelson Hernández (motorista): “Realmente la están reparando, eso es bueno, transporto combustibles todos los días, pero el tráfico está pesado con largas colas”.
“Me tardo en llegar”
Marvin Mendoza (conductor): “Me tardo en llegar hasta Sabanagrande, es agobiante, es tremendo, sería bueno que aceleren los trabajos”.
“Perdemos dinero”
Juan Ramírez (taxista): “En la estadía perdemos mucho tiempo, los conductores de taxis estamos perdiendo dinero, porque se tarda mucho en avanzar la fila”.
VALIOSA INFRAESTRUCTURA
Según datos de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep), en la carretera hacia Choluteca, en el sector de Germania hasta Cerro de Hula y de La Venta al sector de Jícaro Galán, se han ampliado carriles a ambos lados.
Además, se está aplicando mezclas asfálticas e hidráulicas en 90 kilómetros en todo este recorrido, mientras que en la cuesta de La Moramulca se ampliarán unos 15 kilómetros a tres carriles, para agilizar la circulación de vehículos.
Estos proyectos generan alrededor de 4,500 empleos directos e indirectos, los que benefician a más de un millón de personas que habitan y transitan por la zona sur del país.