Imigrantes al final logran un sueño, pero “mexicano”

Los bloqueos de México y Estados Unidos para frenar el masivo éxodo de hondureños no son un obstáculo para luchar por el “sueño americano”, pues el 50 por ciento de los “mojados” prefiere arriesgar la vida al intentar cruzar el peligroso corredor fronterizo.
El resto logra un sueño, pero “mexicano”, pues decide no continuar con la ruta y opta por quedarse trabajando y continuar sus estudios en México, tal y como lo hizo Pamela Saraí Meza, de 26 años de edad, madre de tres hijos, quien no logró “pasar al otro lado”.
Meza llegó al albergue Hermanos en el Camino, en la ciudad de Ixtepec, Oaxaca, México, donde recibió ropa, comida y protección.
La hondureña comentó que emprendió su propio negocio de venta de comida en las afueras del refugio, lo que le permite obtener ingresos y salir adelante con sus vástagos.
“Ya somos una familia, ya con ellos lo que yo pienso es trabajar acá, tener un hogar. Pues acá me apoya el padre, para que yo pueda trabajar afuera, vendiendo comida; tengo techo; yo me quiero quedar a vivir acá, pues ya me puedo quedar”, expresó Meza.
También dijo que desea cumplir su sueño de tener una repostería, para poder enviar a sus hijos a terminar sus estudios.

Los albergues prestan gratuitamente alojamiento, vestimenta y comida a los inmigrantes centroamericanos que intentan cruzar las fronteras.

Otro catracho que emigró rumbo a Estados Unidos es Leonardo Reyes, de 32 años de edad, quien partió del departamento de Santa Bárbara, con el sueño de ayudar a su madre y construir su propia casa. Lamentablemente, fue asaltado en el camino, se quedó sin dinero y no pudo llegar a Houston, Texas, donde lo esperaban sus hermanos.
Recordó que al quedarse desamparado, junto con otros compañeros de viaje, decidieron buscar un albergue y llegaron al de Hermanos en el Camino.
“Aquí te brindan apoyo en las buenas y en las malas; te animan a salir adelante con tus sueños y metas”, dijo Reyes.
“Mi sueño es terminar mi carrera, poder trabajar en mi país, quiero que cambie el gobierno, que las cosas sean como antes, que uno podía dormir con la puerta de su casa abierta, que ya no existan tantas maras”, comentó.

UN CAMINO PELIGROSO

El albergue Hermanos en el Camino, ubicado en la ciudad Ixtepec, México, ha acogido a 24,000 víctimas de la delincuencia y a muchos inmigrantes centroamericanos.

Según la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), las zonas más peligrosas para los inmigrantes en el territorio mexicano son los estados de Veracruz y Tamaulipas, porque son controlados por el cartel de los Zetas y los inmigrantes se enfrentan a maltratos, extorsión, amenazas, secuestro y abusos físicos o sexuales.
Durante el 2016, México no solo fue un país de tránsito, sino que también de acogida, pues las solicitudes de asilo aumentaron en un 154.6 por ciento, en su mayoría provenientes de Honduras y El Salvador. Sin embargo, hay una tendencia que este punto fronterizo previsiblemente se mantendrá y reforzará su seguridad, por las políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

70 ALBERGUES GRATUITOS

Muchas bandas de delincuentes “quieren librarse de los defensores de los derechos humanos”, dijo el coordinador de albergue Hermanos en el Camino, el padre Alejandro Solalinde Guerra.

En México hay unos 70 albergues que prestan gratuitamente alojamiento, vestimenta y comida a los inmigrantes centroamericanos que intentan cruzar las fronteras.
En la ciudad de Ixtepec, México, considerada una de las más pobres de México, con altos índices de analfabetismo, marginación y desempleo, se encuentra el albergue de migrantes Hermanos en el Camino, que ha acogido a 24,000 personas víctimas de la delincuencia y a muchos inmigrantes que no logran cruzar la frontera.
El coordinador del albergue Hermanos en el Camino, el padre, Alejandro Solalinde Guerra, expresó que “el mayor desafío que tengo que superar es el de la intimidación, el acoso y la falta de respeto constantes de personas que no quieren que lleve a cabo mi labor de ayuda a los migrantes”.
“Muchas autoridades locales, bandas de delincuentes y traficantes de droga quieren librarse de los defensores de los derechos humanos”, lamentó.
El sacerdote indicó que las personas emigran impulsadas por condiciones forzadas como problemas económicos, violencia y porque aspiran mejorar su condición de vida.

PADRES E HIJOS SEPARADOS

Los albergues llevan un registro de los inmigrantes que alojan.

El gobierno estadounidense y Departamento de Seguridad Nacional realizan una evaluación de separar a los niños de los padres que crucen de manera irregular la frontera de México. La propuesta se encamina a desalentar la inmigración irregular y se engloba dentro de la estrategia del plan migratorio del actual presidente, Donald Trump.
Ante esta medida, el gobierno de Honduras implementará una ruta interinstitucional para atender y reinsertar a la población migrante, diseñada con un interés prioritario en el niño, para estimular su permanencia en el país. Este reto se asumirá a través de los programas del Estado, mediante un trabajo coordinado con autoridades gubernamentales, las alcaldías, sociedad civil y empresa privada.
DATOS
Según estadísticas de la Organización Internacional para las Migraciones (IOM), revela en el año 2016 un total de 69,370 hondureños fueron retornados desde Estados Unidos al territorio nacional, cifra que en comparación al año 2015, disminuyó en 8.6 por ciento, es decir 6,505 personas menos que el año anterior.