Alarmados se encuentran pobladores por ataques del “Chupacabras” (Video)

Sumamente preocupados se encuentran varios pobladores y dueños de ganado que habitan en las aldeas que unen los departamentos de Francisco Morazán y Choluteca, al ser víctimas de los ataques del famoso “Chupacabras”, que le ha quitado la vida a unas 30 vacas en menos de un mes.

El pavor se ha apoderado de los lugareños de poblados como ser aldea La Mina, La Rampla y Paso Real San Jorge, al pensar que son víctimas de un misterioso ser que solo espera que caiga la noche para atacar el ganado en los potreros y hatos para “pastear”.

Son al menos cinco los poblados, donde la gente afirma que un depredador de animales domésticos anda suelto y se teme que las personas puedan ser sus próximas víctimas.

El último ataque sucedió en la aldea Paso Real del municipio de La Venta, Francisco Morazán, lindero con Choluteca y cercano al río Chiquito.

En este pequeño caserío, ayer las alarmas se encendieron cuando uno de sus pobladores, Manuel Antonio Núñez Colindres, dio la alarma que su ganado había sido atacado por un misterioso animal, quien le quitó la vida a una vaquilla de tres años de edad.

SIN CORAZÓN, NI SANGRE

Todo comenzó cuando Núñez Colindres llegó este martes, a las 7:00 de la mañana, al potrero donde mantienen pasteando a unas 30 vacas, donde las dejan todos los días para que duerman y pasteen.

La extrañeza invadió al campesino al ver que el ganado no quería salir como en días anteriores.

El extraño animal, que tiene atemorizados a los ganaderos de la zona sur de Francisco Morazán y norte de Choluteca, solo les “chupa” la sangre y come el corazón a sus víctimas.

Las reses se mantenían “arremolinadas” entre sí, todas nerviosas y como a la expectativa para defenderse o correr por un nuevo ataque.

Otras vacas habían roto los cercos y huido a unos cerros, supuestamente en estampida, recordaba el afectado.

Al sentir que al ganado de su familia le había pasado algo, el campesino comenzó a contarlo, dándose cuenta que faltaba una vaquilla.

Por tal razón comenzó a buscar en las cercanías y al asomarse a una quebrada se fijó que en medio del afluente seco estaba tirada la ternera.

Cuando se acercó observó que el animal estaba muerto y tenía un profundo agujero en el cuello.

A la res le habían comido el corazón, parte del ano, no tenía sangre en su caliente cuerpo y no presentaba rasguños por ningún lado de algún otro animal.

Los ganaderos de la zona prefieren dormir con sus vaquitas encerradas en potreros o sus propias casas a que se las coma el misterioso depredador.

Donde murió atacada la vaca, tampoco había rastros de sangre derramada en el suelo, algo que alarmó más al aldeano.

“Nos abocamos a gente que tiene sus años, nos acercamos a un señor y le preguntamos qué habría pasado con nuestro animal”.

En primera instancia, el consultado les dijo a los dueños del ganado que ese era un ataque de un león, porque “solo le había comido el corazón, el ano y parte de la vulva”. Sin embargo el animal muerto no tenía ningún rasguño en el lomo o indicios de haber luchado con su depredador.

AL MENOS 30 VACAS HAN SIDO “CHUPADAS”

Por tal razón los propietarios de las vacas siguieron indagando con otras personas y se dieron cuenta que, en otras aldeas cercanas otros ataques similares se han dado en el último mes.

“Una amiga me contó que a un vecino le habían matado 17 vacas de la misma forma”, eso en la aldea La Mina, siempre del municipio de La Venta, Francisco Morazán. Supuestamente los afectados son una reconocida familia de apellido “Navas”.

Algunos pobladores piensan organizarse en cuadrillas para cazar o espantar al peligroso animal.

“Ahí han hecho cuadrillas para venadear ese animal, pero ha sido difícil capturarlo, porque solo ataca de noche y nadie lo ha visto, todavía nadie sabe qué tipo de animal es”, contaba alarmado Núñez Colindres.

“Lo que creemos que ese animal se ha podido venir huyendo para esta zona y por eso nos sentimos alarmados”, reiteraba el muchacho, mientras observaba la vaca ya muerta.

Ante tal amenaza bovina, los dueños de ganado han decidido no llevar más a las reses hacia los potreros, sino que han decidido que duerman en los corrales adyacentes a sus casas de habitación.

LAS VACAS DORMIRÁN EN LAS CASAS

“La única alternativa que nos queda es cuidar a los animalitos como seres humanos y preferimos que duerman dentro de las viviendas a que se los siga comiendo ese extraño animal”, aseguraba con voz fuerte el ganadero, quien perdió al menos 12 mil lempiras por la muerte de la vaquilla.

En su retórica, el afectado recordó que en la circunvecina aldea La Rampla, otra familia ganadera también ha perdido al menos 12 vacas, todas atacadas con el mismo patrón de hacerles un hoyo en el cuello, succionarles la sangre, comerles el corazón y ano.

Además del corazón, el depredador les come el ano y chupa la sangre de sus víctimas.

Por tal razón, los pobladores de esa zona ayer mismo pidieron presencia de las autoridades correspondientes, porque están preocupados y temen que el resto de sus reses y caballos puedan ser mordidos por el extraño animal, al que algunos ya calificaron como el “chupacabras”.

El 20 de marzo del presente año, un caso similar sucedió en la aldea Las Agujas de Catacamas, Olancho, donde varios pobladores aseguraron que el “Chupacabras” invadió un hato ganadero en la zona, arrancándole la lengua y los ojos a un toro.

En esa ocasión, los pobladores contaron haber visto a un animal blanco y feo, merodeando por los potreros, el que habría atacado al toro en unos minutos, quitándole la vida al succionarle la sangre.

No es la primera vez en el país que ganaderos denuncian haber sido atacados por el extraño animal, que les chupa la sangre a sus víctimas. Sin embargo hasta el momento las autoridades correspondientes o entendidas en la materia no han podido dar una hipótesis creíble del extraño ataque a vacas, caballos o cabras.

Qué se sabe del “Chupacabras”

El mes pasado en la aldea Las Agujas de Catacamas, Olancho, sucedió otro ataque similar.

Es un animal fantasioso que se supone ataca a animales en las zonas rurales o ganaderas. El nombre viene del hábito del animal de atacar y beber la sangre del ganado vacuno.

Una de las descripciones más populares es que sería una criatura pequeña (de 1 m de altura o menor tamaño), que presenta piel verduzca y escamosa, ojos grandes y saltones, y cabeza ovalada.

Reacciones

“NINGÚN RASGUÑO”

Manuel Antonio Núñez Colindres (dueño de ganado): “La sorpresa de nosotros es que vimos a la vaca tirada sin corazón y sin presentar ningún rasguño de otro animal”.

“ALGO MUY EXTRAÑO”

Mauro Núñez (poblador de Paso Real): “Es la primera vez que vemos esos casos y para nosotros es algo muy extraño, porque todo el tiempo la gente aquí siempre ha tenido su ganado”.