Jóvenes extorsionadores cobran millones pero no salen de la pobreza

El delito de la extorsión, desde hace algún tiempo logró “cruzar” los portones de los centros educativos del país, especialmente en la capital, donde los criminales encuentran el “talento humano” para realizar el trabajo “sucio”, menos rentable y más peligroso.

En lo que va del 2017, la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) ha capturado a más de 50 menores de edad, en su mayoría estudiantes de colegios, dedicados al ilícito.

Los jefes “mareros” utilizan menores de edad para que se encarguen de cobrar el “impuesto de guerra” y distribuir drogas en los colegios, universidades y hasta en las escuelas, según investigaciones policiales.

Estas organizaciones criminales han logrado infundir temor entre los maestros, alumnos y hasta en los padres de familia, algo incontrolable para las autoridades.

¿CÓMO OPERAN?

Un oficial de la FNA explicó a LA TRIBUNA que una característica muy marcada entre los jóvenes cobradores del “impuesto de guerra”, es que nunca salen de la pobreza.

El pasado 7 de enero fueron capturados dos menores dedicados a la extorsión en la colonia Flor del Campo y alrededores.

Los colegiales “son mandados por lo verdaderos toros, quienes sí se dan muchos lujos, porque ellos son los que reciben el dinero de la renta”, confió un oficial de la policía.

Otro detalle peculiar es que para llamar a sus víctimas, solo utilizan teléfonos móviles de los baratos, de los conocidos como “cabezones”, ya que carecen del sistema android.

Añadió que lamentablemente los que más caen “son los que van a cobrar el dinero, pero son muy pocos los jefes extorsionadores que son apresados porque se protegen mucho, y por eso es que es difícil poder terminar con este flagelo”.

OBEDECER O MORIR

En muchos casos, algunos estudiantes son obligados a cobrar extorsiones y distribuir drogas porque si se niegan a hacerlo, son asesinados. Eso fue lo que les ocurrió hace dos semanas a dos jóvenes que fueron atacados a tiros, frente al Instituto Héctor Pineda Ugarte, ubicado en la colonia Hato de Enmedio, en Tegucigalpa, y que minutos después fallecieron en el Hospital Escuela Universitario.

Una de las capturas más recientes de estudiantes extorsionadores se reportó el pasado 27 de marzo, en la colonia Divanna, en Comayagüela, donde detectives de la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) apresaron a Daniel Orlando Martínez Murcia, alias «Murcia» (19); y a Darwin Antonio Escobar Izaguirre (18), ambos residentes en la aldea Las Casitas de la capital.

Los sospechosos portaban una fuerte suma de dinero y una libreta donde tenían anotados los nombres de los negocios y personas particulares que debían pagar “la renta”.

Desde el año 2013 al 2017, la FNA ha capturado a 117 menores de edad dedicados a la extorsión.

DATOS

En el año 2016 fueron detenidas a nivel nacional 677 personas por el delito de extorsión, según datos de la FNA. De esa cifra, el 25 por ciento fueron menores de edad, es decir, 169. De enero a marzo del 2017, la FNA capturó a 47 menores de edad dedicados al ilícito.

EXPLOTACIÓN
SOLO VEN PASAR EL BILLETE

¿Qué tanto dinero pasa por las manos de los menores cobradores del “impuesto”? Un agente de la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) recordó que en diciembre del año pasado, en un reconocido centro comercial de Comayagüela, fue capturada una estudiante de 14 años, quien cobraba la extorsión en la colonia El Álamo, cercana al Instituto Central Vicente Cáceres.

“Al momento de su detención, los agentes le decomisaron unos 60 mil lempiras producto del cobro ilegal que realizaban a los dueños de negocios de esa zona y a algunos residentes”, señaló.