Se evidencia incapacidad del personal penitenciario

El representante de la sociedad civil, Omar Rivera, manifestó que lo que sucedió en la cárcel de máxima seguridad La Tolva, pone de relieve que la voluntad política de las elevadas autoridades del Estado contrasta con la incapacidad del personal a cargo de administrar las cárceles en el país.

“De nada sirve que el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad y el Comité Técnico del Fideicomiso de la Tasa de Seguridad Poblacional estén asignando millonarias cantidades de recursos para construir nuevas prisiones de máxima seguridad, si quienes las dirigen son incapaces e incompetentes”.

A criterio de Rivera, “es una ironía ver cómo se toman decisiones valientes y pertinentes, como la de trasladar a los privados de libertad de alta peligrosidad a “El Pozo” y La Tolva, y en esos recintos, se evidencia falta de capacidad, destreza y conocimientos de los custodios penitenciarios y personal técnico a cargo de controlar los excesos de los prisioneros”.

Recomendó que el Presidente de la República, Juan Orlando Hernández, “debería buscar apoyo en el extranjero, de especialistas, para impulsar un proceso integral de reingeniería carcelaria y mejorar la eficiencia del sistema penitenciario”.

Rivera enfatizó en que se necesita asistencia técnica internacional para garantizar la adecuada custodia, reeducación, rehabilitación y reinserción de los privados de libertad en Honduras.

Agregó que no importa si ese apoyo técnico viene del sector privado internacional o de gobiernos que han tenido éxito en reformas penitenciarias, “como Suecia o República Dominicana; aquí lo importante es que el Instituto Nacional Penitenciario (INP) cuente con el ‘coaching’ necesario para transformar el sistema y cumplir su mandato legal”.