Destrozos en La Tolva es una reacción a las nuevas reglas

El presidente del Comité Nacional de Prevención contra la Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes (Conaprev), Orles Solís, manifestó este lunes que los destrozos provocados por reos en el centro carcelario de Morocelí, El Paraíso, es una reacción a las nuevas normas penitenciarias.

“Es de recordar que estos privados de libertad venían de otros centros penitenciarios donde habían otras libertades y vienen a una de mayor seguridad y las cosas son diferentes”, señaló para agregar que se debe tomar en cuenta la fragilidad que hay en esa infraestructura.

Indicó que para no descuidar ese tipo de detalles, el comité interdisciplinario y el inspector general de centros penitenciarios están en constantes reuniones y deberán llamar a la empresa constructora para señalarles la fragilidad con la que se han encontrado.

“Todo esto debe ser corregido, porque así pasó en Ilama Santa Bárbara con la cárcel de El Pozo y allá la empresa responsable de esa construcción compareció para corregir esa fragilidad encontrada”.

Solís es del criterio que se debe investigar si los constructores de esos establecimientos carcelarios, cumplieron con lo que se les pidió, porque para eso hay un supervisor de la obra que debe dar fe que los contratados cumplieron con lo que se les pidió.

En cuanto al amotinamiento de privados de libertad, reforzó que se debe tener mayor vigilancia hacia ellos, porque pueden seguir destruyendo la infraestructura y con ello hacer fisuras que les permita fugarse.

“La nueva ley penitenciaria tiene otras normativas a la que los reos no estaban acostumbrados, es decir que los privados deben estar en las mismas condiciones sin que haya privilegios para nadie”, puntualizó.