Apelativos, lemas y hechos anecdóticos de políticos 1/2

Por Jaime Martínez Guzmán

Las organizaciones políticas y los gobiernos escogen lemas o apelativos para dar mayor significado, respectivamente a las campañas electorales y/o a la administración que encabezan. Sin embargo, muchas veces es la oposición que encaja a ellos en forma peyorativa, apelativos nada ortodoxos. De manera retroactiva, seguidamente me referiré a ellos, lo mismo que a algunas anécdotas de nuestros políticos.

Recientemente, en ocasión de la rifa de la ubicación que en la papeleta electoral llevarán las fotografías de los candidatos, ellos o sus partidarios han ideado lemas en relación a las posiciones ocupadas, así: El candidato de la Alianza opositora, ingeniero Salvador Nasralla, manifestó no haber asistido al evento por no reconocer al organismo electoral, pero que le gustaba la posición dos, porque con dos dedos se forma la (v) de la victoria que dice, será de él, continuando con su acostumbrada andanada de insultos al nacionalismo. La abogada Marlen Alvarenga, candidata del nuevo PAC, indicó que su posición a la derecha de la papeleta da significado a su posición política que no comulga con las ideas izquierdistas. El periodista Esdras Amado López, coordinador general de FAPER, por la posición intermedia de este en la papeleta, manifestó que por ello este partido será un factor de equilibrio en la política nacional.

El candidato presidencial del Partido Liberal, ingeniero Luis Zelaya, anunció con anticipación que no asistiría a la rifa de posiciones, porque esta no sería más que un show mediático, sin embargo algunos de sus partidarios al ocupar este partido el centro de la papeleta han opinado que bien les conviene adoptar el lema del extinto presidente, doctor Ramón Villeda Morales: “Ni a la derecha, ni a la izquierda, al centro, para sumar, unir y vencer”; sin embargo el ingeniero Zelaya, seguramente, no estará de acuerdo con ello, considerando su egocentrismo y su pretendido desmarque de los políticos tradicionales.

El candidato presidencial del Partido Nacional y Presidente de la República, abogado Juan Orlando Hernández, no asistió al evento convocado legalmente por el Tribunal Supremo Electoral, se informó que por tener cargada su agenda de eventos gubernamentales, previamente comprometidos. Muchos de sus partidarios considerando que su fotografía ocupará la última posición en la papeleta, han manifestado que “los últimos serán los primeros” y “el último en la papeleta electoral, más el primero en el corazón de los hondureños”.

En adelante, desde la actualidad y en retrospectiva nos referiremos a lemas y hechos, más que todo anecdóticos de algunos presidentes que nos han gobernado, desde hoy hasta el doctor y General Tiburcio Carías Andino, dada nuestra vivencia directa, así: El abogado Juan Orlando Hernández, tanto en la campaña como en su toma de posesión pronunció su lema: “Yo, Juan Orlando Hernández voy hacer lo que deba de hacer para recuperar la paz y la tranquilidad de mi pueblo”. Tesonera y valientemente lo está logrando poco a poco, con la disminución de los índices negativos de la criminalidad, de la inseguridad, y de la impunidad, aparte de sobresalientes logros en otros campos de la administración. Ha dicho que falta mucho que hacer; mas como han expresado personeros internacionales “Honduras va por la ruta correcta”.

El licenciado Porfirio Lobo Sosa, un hombre campechano y de sonrisa permanente, ocupó la Presidencia de la República (enero 2010 a enero 2014), un período crítico social, económica y políticamente, aislados del concierto internacional a raíz del derrocamiento del presidente Zelaya, originado por desavenencias entre liberales. A su gobierno con el lema “unidad y conciliación nacional” le tocó enfrentar la difícil tarea de armonizar una polarizada sociedad y reestructurar relaciones con los países y organismos que nos habían quitado su reconocimiento. Hasta suscribió el Convenio de Cartagena, con los presidentes: Chávez de Venezuela y Santos de Colombia, a fin de que don Manuel Zelaya regresara a Honduras con el manto de la impunidad y facilitara la organización de su propio partido político, LIBRE. Quizá por esas tareas se desentendió de otros asuntos y como él mismo dijo: “Algunos de mis funcionarios me han metido goles”. No se sabe cuántas veces su portería fue perforada.

En su calidad de presidente del Congreso Nacional a don Roberto Micheletti le correspondió ocupar provisoriamente la Presidencia de la República, en sustitución de don Manuel Zelaya Rosales, quien por desacato a autoridad judicial impulsando el proceso ilegal de la Cuarta Urna, fue separado del cargo. Micheletti apodado “gorilete” por el presidente Chávez, valientemente y apoyado por la mayoría del pueblo hondureño, resistió el acoso nacional de la llamada resistencia, quienes a pesar de sus tropelías marchaban libremente, sin que ni en lo más mínimo “corriera la sangre y hubiera miles de muertos en las calles” como falazmente quería engañarse a la comunidad internacional. Resistió las presiones de esta, principalmente de la OEA dirigida en aquel tiempo por el “insulso” Insulza, quien vino a Honduras con pretensiones impositivas. En reunión celebrada, Micheletti con palabra firme, ante la imposición, increpó a Insulza, finalizando su intervención con su lema ¡viva Honduras! ¡Viva Hondura! (Continuará).

(*) Exsecretario de Educación