“Los Confines”

Por Segisfredo Infante

Del jueves 27 al sábado 29 de julio del año en curso, se realizaó en la ciudad de Gracias, Lempira, República de Honduras, el Primer Festival Internacional de Poesía “Los Confines”. La actividad incluyó diversos recitales de poesía nacional e internacional, con muestras pictóricas y musicales de artistas catrachos. Se trató de una actividad intensa coordinada por el poeta Salvador Madrid. Igualmente por Ethel Ayala de Madrid, Edgardo Cruz, Néstor Ulloa, Astrid Romero, Mito Galeano y Karen Romero, para sólo mencionar algunos nombres de personas que se movieron furtivamente.

El evento singular contó con una serie de patrocinadores como la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, “Plan Internacional” y una serie de hoteles locales que se pusieron al servicio de los extraños visitantes, en tanto que la poesía (buena, excelente o quizás “mala”) pareciera ser extraña, hoy en día, en nuestros ámbitos atrapados en la abrumadora cotidianeidad.

Es preciso destacar que el “Festival” se vio enriquecido con la presencia de nueve poetas extranjeros: Rosa Chávez (guatemalteca); Fakhry Ratrou (palestino); Álvaro Mata Guillé (costarricense-mexicano); Jorge Paolantonio (argentino): Diego Salas (mexicano); Javier Alvarado (panameño); Alfredo Trejos (costarricense); Susana Reyes (salvadoreña); y Rebeca Bolaños (costarricense). Deseo subrayar que todos estos poetas extranjeros me causaron muy buena impresión. Pero desde mi humilde punto de vista personal causaron mayor sensación el poeta argentino Jorge Paolantonio; el poeta costarricense Álvaro Mata Guillé; y la escritora indígena guatemalteca Rosa Chávez, ya sea por la ternura o por la densidad de cada uno sus poemas. Claro, puedo equivocarme en estas apreciaciones.

Salvador Madrid se empeñó en que a este Festival de “Los Confines” asistieran varios poetas jóvenes del patio, con algunos personajes entremezclados, que en estas alturas  del otoño ya peinamos canas. Así que indistintamente presentaré a los amables lectores una lista de los poetas catrachos que participaron en una serie de recitales: Albany Flores, Segisfredo Infante, Marco Antonio Madrid, Xiomara Bu, Helen Umaña, Venus Mejía, Mayra Oyuela, Armando Maldonado, Karen Valladares, Martín Cálix, Néstor Ulloa, Salvador Madrid, Yolany Martínez, Marvin Valladares y Samuel Trigueros. A las actividades se sumaron, mediante una especie de auxilio presencial, el cuentista y teatrista Edilberto Borjas Guzmán; el crítico de arte Carlos Lanza; el pintor Santos Arzú Quioto; y el poeta Candelario Reyes. Es oportuno añadir que algunos poetas (especialmente del sexo femenino) participaron en  un mayor número de recitales que otros poetas invitados.

Las actividades fueron amenizadas por grupos musicales como la Orquesta de Cámara de la Filarmónica Nacional de Honduras que dirige “Jorgito” Mejía Medina. Por el Concierto “Violetas de Maché” que integran Arlyn Moradel y María José Ramos, con unas voces muy tersas y acopladas. Más el “Proyecto de un Aullador” solista. Y, finalmente, el extraordinario “Concierto de Hibriduz Jazz”, con cuya participación se cerró con broche de oro el “Festival” de tres días, realizado en la vieja “Audiencia de los Confines”, en donde funcionó, a partir de 1542, la que podría llamarse la primera capital de América Central, incluyendo las provincias de Chiapas, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica e incluso Panamá.

A las jornadas se sumaron las muestras pictóricas y retratistas del joven pintor y dibujante Cristian Gavarrete (de unos veintidós años aproximados), con un estilo que se perfilará, indudablemente, con el paso de los años, como uno de los mejores del país. La exposición singular de grabados “Imaginarios” del maestro Gustavo Armijo. La “Arquitectura de la Represión” de Alberto Palma Cerna. Exposición de dibujos “Cada quien con su Caja” de la joven artista Ana Granera. Y por último la exposición de pintura “Bares” del artista Rolando López Tróchez. (Nosotros pensamos que con esta exposición de escritores inmersos en los bares, el amigo Tróchez se consolida como pintor).

Los escenarios para los recitales poéticos fueron múltiples. El acto inaugural se realizó en la “Fortaleza San Cristóbal”. Posteriormente en el Instituto “Álvaro Contreras” de Santa Rosa de Copán. En varios pueblitos en donde existen “Bibliotecas Escolares”. En el pequeño municipio de La Campa. En Colohete. En las dos “Casas Galeano”. Y en varios hoteles y cafeterías de Gracias, una ciudad con raíces coloniales.

Los amables lectores podrán percibir que el presente artículo es predominantemente descriptivo. Casi nada normativo. Pues en la medida de lo posible trato de evitar valoraciones literarias sobre la poesía de los poetas heterogéneos, disímiles y muy diferenciados entre sí, que se congregaron en el “Festival de los Confines”, habida cuenta que a mi juicio se trataba de un ágape fraternal, en donde el poeta y gestor cultural don Salvador Madrid (“Salvita” cariñosamente) realizó extraordinarios esfuerzos para que todo lo bueno fuera posible. Para terminar pido disculpas a las personas cuyos nombres, al momento de redactar este artículo, se hayan escapado de mi frágil memoria.