En el último suspiro, Marathón logró el triunfo ante Platense

En un partido para el olvido y con escazas jugadas en ambas porterías, el Marathón sumó su primera victoria del campeonato, pero lo hizo angustiosamente con un gol en tiempo de reposición del colombiano Justin Arboleda, que apareció cuando más lo necesitaban en el triunfo 1-0 ante el Platense.

Hay que reconocer que el equipo del puerto finalmente pagó caro su fútbol conformista y defensivo, porque al 90+4, el cuadro visitante que había insistido en la victoria durante todo el compromiso, tuvo su recompensa y al final puso de rodillas a un “escualo” que dejó mucho que desear en la exhibición de ayer en el estadio Yankel Rosenthal.

LAS ACCIONES

El partido que daba por iniciada la segunda fecha del torneo liguero, enfrentaba a dos rivales con distintas necesidades, con un Marathón intentando salir de dudas tras su primer empate ante el Vida y un Platense que buscaba reivindicarse después de sus patéticas presentaciones en la Liga de Campeones, donde fue eliminado por el Alianza de El Salvador.

Así las cosas, la calurosa tarde en el Yankel Rosenthal, era propicia para el espectáculo, sin embargo y hasta los primeros 20 minutos, ambos equipos quedaron a deber a la escaza afición, porque solo un disparo desde fuera del área por intermedio de Mathews Do Santos, sacaba al público de su aburrimiento, con dos representativos que no arriesgaban y jugaban en “cámara lenta” transcurridos los primeros 25 minutos.

Cansados del juego impreciso y aburrido, tuvo que ser el volante verdolaga Joshua Vargas, el que propiciara la primera jugada de peligro en el marco de Donaldo Morales, pero este como pudo, salvó y evitó el primer gol del partido.

Sin embargo no era un choque bonito y tan solo algunas jugadas sueltas terminaban con el letargo del juego, tal es el caso de un disparo de Jean Carlos Vargas que superó de gran manera al Calderón, pero finalmente se estrelló en el poste izquierdo de su portería.

Después y hasta el final de los primeros 45 minutos, con la pelota en sus pies, los verdolagas la pasaron con criterio y redujeron, obviamente, las posibilidades de ser atacados.

Pero el “tiburón” no se desgastó por acelerar el juego, el cual tuvo pasajes que prácticamente imitaban a una cámara lenta; al final de cuentas, los obligados a apretar eran los locales.

COMPLEMENTARIA

Con las acostumbradas correcciones y con el obligado llamado de atención por parte del técnico Héctor Vargas, los jugadores verdolagas regresaron al verde terreno con diferente actitud, se adueñaron de la redonda y de las acciones y así comenzaron a llegar con mayor claridad a la meta del portero Morales.

Hay que apuntar que los visitantes se equivocaron en su premisa, y se mostraron con muchos desaciertos en los minutos iniciales, la ofensiva sampedrana gozó de unas libertades inusuales a la hora de manejar la pelota: los dejaron pensar y así fueron adueñándose de las acciones.

Pero la línea de volantes en la cintura del “tiburón” cumplía el cometido de dificultar el tránsito en la zona media, y fueron dejando correr las agujas del reloj, para por lo menos, llevarse un punto de una plaza norteña que exigía la primera victoria de su representativo.

Pasada la media hora, el colombiano Justin Arboleda dio el aviso de lo que haría poco después: un remate desde unos 30 metros obligó a Donaldo Morales a emplearse a fondo; sin embargo, el segundo “bombazo” sí tuvo que irlo a recoger al fondo de su cabaña.

Corría el minuto 90+4, y cuando todo indicaba que el compromiso finalizaba sin goles y con puntos repartidos, una jugada en el área platensista acabó en las piernas de Arboleda y este ni corto ni perezoso y de certero zapatazo, envió la redonda al fondo de la portería contraria para decretar el único gol del pulso liguero.