Antonio Rivera y Rafael Alegría calientan la campaña por traslados

Los diputados Antonio Rivera Callejas (nacionalista) y Rafael Alegría (Libre) se enfrascaron en una acalorada discusión por los traslados domiciliarios adelantando un poco la calentura que se presagia para la campaña electoral que comenzará el próximo 28 de agosto.

El pleito entre los dos congresistas se convirtió en un dime que te diré en una radio capitalina al punto que los entrevistadores de turno los tuvieron que “cortar” en el mejor momento del “debate”.

Todo comenzó cuando Alegría acusó al Partido Nacional de tener fraguado un fraude con el control del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y el Registro Nacional de las Personas (RNP).

Se refiere a que los nacionalistas, según él, están manipulando los traslados de los votantes de un municipio a otro para favorecer a sus candidatos en las alcaldías. El Partido Libertad y Refundación (Libre) es del criterio que debe eliminarse los traslados, según Alegría, mientras que los nacionalistas proponen que solo se permita al votante que haya nacido en el municipio para el que se mueve.

La discusión tan lejos que Rivera Callejas dijo que la queja de Alegría “son manotadas de ahogado” porque se sienten perdidos al haber escogido a un mal candidato como lo es Salvador Nasrralla. Igualmente, lo acusó de cambiar de posturas de la noche a la mañana al punto de negar su militancia de izquierda y aparecer como un conservador. “Creí que se sentía orgulloso de ser un hombre de izquierda, pero la otra vez le pregunté si apoyaba la Constituyente de Nicolás Maduro en Venezuela y a la fecha no me ha respondido. Ahora, parece más de derecha, parece correligionario mío”, dijo.

Esto último desató el enojo de Alegría que le respondió con “Ni quiera Dios, ni la virgen María, pertenecer a ese partido corrupto”, además de exigir “un debate de altura y no desviar la atención con temas bizantinos”.