Catalanes juran resistir

BARCELONA (AP). El Tribunal Constitucional de España falló el martes que el referendo independentista de Cataluña fue anticonstitucional, dando peso legal al esfuerzo del gobierno por impedir la secesión promovida por los líderes de la próspera región, pero sin persuadir a los manifestantes que exigen la liberación de dos activistas separatistas encarcelados.

El fallo no causó sorpresa, ya que Madrid había insistido en que la votación era ilegal. Líderes regionales desafiaron al gobierno central y sostuvieron el referendo del 1 de octubre, incluso después de que la Policía incautó millones de boletas y utilizó la fuerza para cerrar los centros de votación.

Partidarios de la separación sostienen que el voto por el “Sí” ganó y que las autoridades catalanas tienen la obligación de declarar la independencia.

Proyectando al gobierno central como represivo, no dieron indicios de cesar en su lucha a pesar de que el fallo del Tribunal concluyó que el referendo fue inválido.

Miles de personas con velas y pancartas salieron el martes a la principal avenida de Barcelona para exigir la liberación de dos activistas catalanes a los que las autoridades españolas encarcelaron el día previo por posibles cargos de sedición por organizar marchas proindependentistas previas a la votación.

España dice que no puede haber diálogo mientras la independencia siga sobre la mesa, porque la única manera legal de obtener la secesión es mediante una reforma constitucional que obtenga una amplia mayoría en el Congreso.

Una juez en Madrid ordenó el lunes prisión provisional contra Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, líderes de los grupos de bases Asamblea Nacional Catalana y Ómnium Cultural.