Familiares piden investigar recientes muertes en Támara (Video)

Dos privados de libertad del Centro Penal de Támara, en el extremo norte de la periferia del Distrito Central, murieron a causa de supuestos infartos al interior de sus recintos, dictamen que familiares exigen que se corrobore en base a una investigación forense.

El primer fallecimiento se reportó el sábado anterior, con el caso de Jhonny Javier Ávila Palma (25) alias “Huevo”, preso desde hace dos años y medio, por el delito de extorsión continuada. Ávila Palma, era de oficio motorista y residía en la colonia Brisas de la Laguna en el extremo norte de Comayagüela, antes de ser capturado por la Policía.

Según familiares que reclamaron su cadáver en la morgue del Ministerio Público (MP), en primera instancia les informaron que su ser querido había muerto por ahorcamiento, pero después que había expirado por infarto. Personal de la Dirección General Medicina Forense realiza los estudios que en base a ley corresponden.

Por su parte, las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP), desmintieron un hecho violento en el deceso Jhonny Javier Ávila Palma, como trascendió en algunos medios de comunicación.

Con lágrimas en sus ojos, Dolores Esperanza Palma Maradiaga, madre del recluso pidió una “investigación seria”, porque ella no cree que su hijo haya muerto por causa natural. “Mi hijo tenía golpes o moretones en la cara y parte del corazón”, relató Palma Maradiaga.

SEGUNDO INGRESO

Autoridades forenses también informaron de un segundo ingreso, en menos de 24 horas, desde el la cárcel de Támara, con la muerte de José Anselmo Pineda (41), originario de Talanga en Francisco Morazán.

Pineda habría muerto por un problema cardiaco, según un informe preliminar emitido por encargados penitenciarios en el momento que médicos forenses realizaban el levantamiento del cadáver.

El personal del Ministerio Público trasladó el cuerpo hasta la sala de autopsias en un intento de esclarecer las verdaderas causas.

La portavoz de Instituto Nacional Penitenciario, Digna Aguilar indicó que la misión del actual gobierno es convertir las cárceles en establecimientos donde los privados de libertad vivan en condiciones seguras, bajo el estricto respeto a sus derechos fundamentales y cumplan sus procesos de reeducación, rehabilitación y reinserción social.