Partido Liberal recibe la mayor paliza de la historia

Tras el retorno a la vida democrática de la nación, el Partido Liberal no había recibido una paliza a nivel presidencial como la vivida el pasado domingo 26 de noviembre, luego que el candidato presidencial Luis Zelaya se alzara con apenas 483,056 votos, según el escrutinio que realiza el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que representa apenas el 14.7%.

Atrás quedaron los antiguos bastiones liberales, como: Valle, Yoro, El Paraíso, La Paz, Ocotepeque, Cortés, Colón y Olancho, entre otros, que siempre le dieron el triunfo a los candidatos liberales: Roberto Suazo Córdova (1982-1986), José Simón Azcona (1986-1990), Carlos Roberto Reina (1994-1998), Carlos Roberto Flores (1998-2002) y Manuel Zelaya (2006-2010).

Después del 2009, cuando hay un quiebre en la sociedad hondureña con la destitución del expresidente Manuel Zelaya, el Partido Liberal quedó doblemente fracturado. Su candidato entonces, Elvin Santos, era el que las encuestas daban favorito entre los electores.

Santos no tenía el apoyo de Manuel Zelaya, quien impulsó un gobierno con tinte chavista, con los famosos e influyentes “Patricios”, que adversaban a Elvin Santos y quien tras la ruptura del Partid Liberal perdió las elecciones generales del 2009 y fue entonces Porfirio Lobo Sosa el gobernante en el período constitucional 2010-2014.

En lo que fueron los peores momentos del Partido Liberal, Elvin Santos perdió con 817,524 votos, aunque siempre se situó como segunda fuerza del bipartidismo dominante.

Luis Zelaya quedó con menos votos que los que obtuvo su antecesor, Mauricio Villeda.

En las siguientes elecciones, el Partido Liberal ya fraccionado por el golpe, llevaba de candidato a Mauricio Villeda Bermúdez, quien obtuvo 632,320 votos, o sea el 20.30 por ciento, relegado a tercera fuerza por el Partido Libertad y Refundación (Libre) de Manuel Zelaya.

Los liberales disminuyeron incluso como fuerza en el Congreso Nacional (CN) con apenas 27 diputados, no obstante a nivel de alcaldías conservaron 83, que hoy por hoy se constituyen en una estructura de partido, que usualmente conserva el alcalde, pero que no gana el candidato.

Así se vio en las elecciones del domingo 26 de noviembre, Luis Zelaya recibió la mayor paliza en la historia de los liberales, al obtener apenas 484,056 votos a nivel presidencial y ganó en apenas cuatro municipios: Cabañas (Atlántida), con 2,935 votos; San Buenaventura (Francisco Morazán), 1,508; Lauterique (La Paz), 22,356 votos, y, San Fernando (Omoa), 2,005 votos.

Hasta este momento, el PL perdió todos sus bastiones, aunque a nivel de diputados, 26 diputados (uno menos), es la tercera fuerza en el Congreso Nacional.

A nivel de alcaldías, sí obtuvo un crecimiento importante, ya que conserva 90 alcaldes que son el 30.2%, siendo la segunda fuerza en los municipios.

Así selló la unidad Luis Zelaya al interior del PL dejando por fuera a las fuerzas internas de su partido.