Un aula productiva al aire libre

El Área de Agricultura Protegida (AAP) de la Universidad Nacional de Agricultura (UNAG), es un lugar donde se producen hortalizas que se cultivan con fines de enseñanza-aprendizaje y de investigación. El AAP es un área de 7.2 manzanas ubicado en Campus Catacamas, donde se cultiva una gran variedad de hortalizas como: tomate, chile, repollo, pepino, habichuela, cilantro, camote, maíz dulce, zanahoria, sandía y melón.

En el AAP, los altos rendimientos por manzana son la prioridad del día a día, ya que la idea es cultivar en un área reducida y hacerlo de manera más eficiente que si se hace en un área extensa. Pero es la metodología de aprender haciendo lo que convierte a este lugar en una verdadera aula al aire libre.

Según su precursor, el ingeniero José Andrés Paz, “en el AAP se puede encontrar una gran variedad de hortalizas que, como en un tubo de ensayo, representan un experimento científico que genera calidad, productividad y eficiencia”.

En medio de los cultivos está el invernadero, que es una zona de control de plagas, con tres filtros o zonas de control (zonas de seguridad) para controlar la plaga y para producir la plántula de las hortalizas, libre de todo daño. Allí adentro se busca el máximo rendimiento del cultivo, se alimenta la plántula con nutrientes de sustrato, un producto que se adquiere en Comayagua y que se hace de casulla de arroz y fibra de cacao.

El invernadero cumple varios propósitos. Sirve para que el estudiante aplique sus conocimientos en el cultivo de las hortalizas y en el control de plagas, pero también se ocupa para mejorar semillas por medio de investigación en campo. De esa manera se produce tomate y otras hortalizas que sirven para alimentar a los 3,000 estudiantes de la UNAG por al menos cuatro meses. Eso le produce a la institución, un ahorro de entre cuatro a diez cajas semanales, solo en tomate, chile y cebolla. Antes la Universidad gastaba entre cuatro y cinco millones al año en la compra de esas hortalizas.

Agricultura protegida.