Denuncian al padre Germán Flores por actos de lujuria agravado

En las próximas horas, el padre Germán Flores Méndez, quien se encuentra suspendido de la Diócesis de Danlí, El Paraíso tendrá que presentarse a la Fiscalía Especial de la Mujer del Ministerio Público (MP), por las denuncias en su contra, por el delito de actos de lujuria agravado.
La Fiscalía investiga las denuncias de tres afectadas y la hermana de una joven, que antes de morir le confesó los abusos sexuales que padeció de parte del padre, quien la besaba a la fuerza cuando ella tenía ocho años.
Hasta el momento, en la sede fiscal de la capital se encuentran dos denuncias formales, mientras tanto, otras dos son del conocimiento de los fiscales a cargo del caso, por lo que estarían ya tomando las declaraciones a las afectadas.
El Ministerio Público abrió líneas investigativas para determinar si el sacerdote cometió los abusos por los cuales ha sido denunciado y deducir responsabilidad penal en su contra o absolverlo de cualquier acusación.
DECLARACIÓN
El director de Comunicaciones del Ministerio Público, Yuri Mora confirmó que el sacerdote fue denunciado y en las próximas horas será citado por los fiscales para rendir su declaración acerca de lo que es acusado.
“En estos momentos hay dos personas específicamente las que ya rindieron su declaración ante los fiscales, ahora se está esperando a una tercera y una cuarta decidan rendir su declaración ante los fiscales”, indicó.
Además explicó “Estas son personas que básicamente denunciaron que el sacerdote supuestamente había cometido actos de lujuria en contra de ellas cuando eran menores de edad”.
Por ahora están verificando la veracidad de las denuncias y “como parte de la investigación se llamará al sacerdote para que pueda ofrecer su versión y serán los fiscales los que dirán qué es lo que procede”, agregó.
“Este caso dio un giro después de que surgieran los rumores de un presunto secuestro, comenzaron a salir a la luz las denuncias de que el padre había cometido actos de lujuria”, adicionó.
El obispo de la Diócesis de Danlí, José Antonio Canales explicó “hasta el día de hoy no he recibido a nadie de las afectadas que me diga lo que pasó, ninguna información es seria en torno a este caso.
Asimismo, “ninguna autoridad de la iglesia ha recibido denuncia por lo que es imposible actuar, la iglesia tiene 2,000 años y hemos recibió muchas tormentas, la iglesia va a soportar porque es más que humana, la iglesia es de Cristo. Todo lo que no se trata de frente es irresponsabilidad, si quieren pedir justicia hay que dar la cara y no usar las redes sociales donde no van a resolver nada”.
De acuerdo al paradero actual del padre, el obispo Canales confirmó “el padre Germán por orden mía está en una parroquia en Tegucigalpa y no está oficiando misa ni ninguna actividad de la iglesia, él debe recuperarse en tres aspectos, espiritual, mental y el aspecto físico.
Por tanta situación que se ha dado, prosiguió que está retirado del ejercicio ministerial, con la Policía hemos tenido un ambiente de respeto y de colaboración, se han portado con altura y seriedad.
En cuanto al accidente que tuvo el sacerdote Flores, “la versión que me da el padre es que fue torturado psicológicamente, le decían día y noche que lo iban a matar y que querían verlo sufrir, él dice que lo lanzaron junto al carro y resultó ileso al final del abismo”.
INTENTÓ SUICIDARSE
Es de recordar, que la mañana del 29 de noviembre del 2017, vecinos de la zona montañosa de Los Plátanos alertaron sobre la presencia de un vehículo destruido en una hondonada, la Policía y Fiscalía confirmaron que se trataba del automotor de la iglesia católica de Danlí y específicamente en el que se conducía el padre Germán Flores.
Al no haber presencia de su cuerpo o rastros de sangre, surgió la primera versión sobre un secuestro, cientos de fieles católicos buscaron desesperadamente por toda la zona boscosa.
Es así que es hasta el pasado lunes 4 de diciembre sospechosamente el padre Flores fue sacado de la iglesia Perpetuo Socorro por el Cuerpo de Bomberos y registró una herida suicida en su cuello.
Acerca de esa herida que el padre presentó, el obispo Canales mencionó que “aún no tengo la versión oficial de él”.
DENUNCIAS VIRALES EN LAS REDES
Días después circuló en las redes sociales que supuestamente el sacerdote había cometido actos de lujuria en contra de unas jóvenes, cuando ellas tenían unos 10 años de edad y se sometían a su primera comunión.
En primera instancia se conoció del tema por una prima que se encuentra en el extranjero y revela los supuestos mensajes de texto donde el padre reconoce que cometió ofensa.
ERA UNA NIÑA MUY ALEGRE
Isis Almendárez, hermana de una de las víctimas señaló que fue su hermana antes de morir, quien le reveló por qué odiaba al padre Germán y por qué no deseaba nada de la iglesia.
Almendárez detalló que “mi hermana fue una niña alegre, siempre activa”, recordó que cuando se encontraba próxima a realizar la comunión y el padre la visitaba en la casa en la comunidad de El Maguelar.
“Después de unas visitas ella comenzó a declarar un odio contra el padre, pero fue a los 24 años que ella enfermó de un cáncer de mama, su salud se fue deteriorando y nosotros le pedíamos que se reconciliara con la iglesia y ella no cedía, le pregunté por qué de su odio y fue cuando me comentó que la había besado por la fuerza y ella aseguró que no iba a olvidar su aliento asqueroso”.
“Pronto le conté a mi madre y ella iba al novenario de misas por la muerte de mi hermana, ella quiso enfrentar al padre y yo soy testigo que el pidió perdón en varias ocasiones y hasta pidió a la familia que lo perdonaran”, expresó.
La hermana de la víctima de abuso, comentó que en su casa el sacerdote era recibido con mucho afecto y era de confianza, las mejores comidas y el mejor lugar le daba la familia católica.
De los parientes de la víctima, es la hermana la que ha roto el silencio, al formalizar las denuncias de abuso.

Una de las denunciantes aseguró que el sacerdote besó a la fuerza a su hermana fallecida cuando tenía ocho años.