Millonarias pérdidas por manifestaciones

Varios grupos de manifestantes se apoderaron de distintos sectores en la capital para interrumpir el paso en las calles, causando destrozos a distintos negocios.
Los simpatizantes de la Alianza se empeñaron en obstaculizar el paso vehicular en el bulevar Centroamérica, con quema de llantas y atravesando grandes rastras, esto en distintos puntos de la capital.
En el bulevar Fuerzas Armadas, a la altura del puente peatonal de la colonia Centroamérica Oeste y frente al Instituto Central “Vicente Cáceres”, en Comayagüela, se tomaron ambas vías, por varias horas.
Lo que inició como una marcha pacífica que se dirigía hasta el estadio Nacional, donde se realizaba la toma de posesión presidencial, de repente se tornó violenta a inmediaciones del bulevar Centroamérica.
Las barricadas provocaron que miles de personas no asistieran a sus centros de trabajo, sumado a que la mayoría de empresas cerraron al mediodía y otras prefirieron no abrirlas, lo cual ha causado pérdidas millonarias.

Quemaron acueductos que serían utilizados en las construcciones que se realizan a la altura de Plaza Miraflores.

Los manifestantes se empeñaron en no permitir la llegada al estadio Nacional Tiburcio Carías Andino, de algunas personas que fueron bajadas de los buses y agredidas.
En el bulevar Centroamérica, los protestantes lanzaron piedras a militares y policías, quienes respondieron con bombas lacrimógenas para dispersar a las personas que participaban en la actividad.
Las unidades que transportaban a estas personas, resultaron con pérdidas, ya que les quebraron los vidrios y los golpearon, causando daños considerables.
En el bulevar Centroamérica, los manifestantes desataron un odio por los negocios y su necesidad por destruir todo lo que estaba en su camino, y a varios establecimientos de comida rápida les quebraron los vidrios.
Otros, como a los supermercados, les quitaron las cercas para cerrar el paso por las calles, y en las obras que se construyen a lo largo de este bulevar, sacaron los materiales para quemarlos.
Por varias horas interrumpieron la libre circulación de los capitalinos por esta vía.

Costosas tuberías de acueductos utilizados por las empresas constructoras en las zonas, no les importó las pérdidas que causarían al quemar y destruir lo que encontraron en estos lugares.
Y como expertos y sádicos vándalos se las ingeniaron para ingresar a los negocios y destruir todo lo que estaba a su paso, y para entrar a estos quitaron las láminas de zinc con las que algunos estaban asegurados.
Después de arrancarlas, las usaron para cerrar las calles, mientras quemaban llantas, y arrastraban piedras y pedazos de concreto. Vaciaron algunos contenedores de basura para regar los desechos dispersos en las calles.
Pero no solo destruyeron y cerraron el paso de peatones y vehículos, también lanzaron cuanta piedra pudieron y encontraron. Muchas personas se veían muy preocupadas, ante la incertidumbre de los alcances de estas personas.
Cada vez que se realiza este tipo de protestas, son más los comercios afectados y las personas que van perdiendo sus empleos, ya que muchos empresarios se ven obligados a cerrar sus negocios.
El daño económico, que aún no ha sido cuantificado de manera general, ya suma varios millones de lempiras, pues los manifestantes han quebrado vidrios e incendiado las instalaciones de los negocios, en esta crisis poselectoral.[mp_carousel_1 carousel_images=»12068609,12068610,12068611,12068612,12068613,12068614,12068615,12068616,12068618″ carousel_start=»false»]