Trump llama a republicanos y demócratas a «dejar de lado» las diferencias

WASHINGTON (AFP). El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, formuló anoche ante el Congreso un llamado a republicanos y demócratas a «dejar de lado» las diferencias para alcanzar la unidad que el país necesita.
En su discurso sobre el estado de la Unión, Trump pidió «dejar de lado nuestras diferencias, buscar un terreno común, y construir la unidad que precisamos para ofrecerla a las personas que nos han elegido para ser sus servidores».
El discurso marca el primer año de gobierno de Trump, que lo halla con nuevas bajas en su popularidad pese a los prometedores datos de la economía y a que presume de históricas victorias.
«Comencemos esta noche reconociendo que el estado de nuestra Unión es fuerte porque nuestro pueblo es fuerte», dijo Trump.
«Y juntos, estamos construyendo un Estados Unidos seguro, fuerte y orgulloso», indicó.
Anunció asimismo un ambicioso plan de inversiones por 1,5 billón de dólares para modernizar la decaída infraestructura del país, especialmente en el sector de transportes.
«Vamos a construir brillantes rutas nuevas, puentes, autopistas, vías férreas y vías acuáticas en todo el país», dijo el mandatario. «Y lo haremos con un corazón estadounidense, manos estadounidenses, y el empeño estadounidense», añadió.

MIGRACIÓN

En su discurso ante el Congreso sobre el estado de la Unión, el mandatario dijo que «por décadas, las fronteras abiertas permitieron que drogas y pandillas se derramaran sobre nuestras comunidades más vulnerables».
«Muchos de estos pandilleros sacaron ventaja de evidentes lagunas y de nuestras leyes al entrar ilegalmente en el país como menores de edad no acompañados», afirmó Trump.

Trump, defendió su plan de reforma migratoria y pidió crear un sistema de méritos que «admita a personas que estén capacitadas, quieran trabajar, contribuyan a la sociedad y amen y respeten» Estados Unidos.

Si el presidente obtiene apoyo del Congreso, sus planes en materia de inmigración estarían basados en cuatro pilares.
El primero, que podría no obtener el respaldo de la base del magnate republicano, fuertemente anti-inmigrante, consiste en conceder un «camino a la ciudadanía» para los extranjeros indocumentados que llegaron al país a una edad temprana.
El segundo pilar, dijo Trump, «asegura completamente la frontera» sur, mediante la construcción de un muro en los lindes con México y la contratación de más agentes de inmigración.
El tercer pilar sería terminar con el sistema de sorteo de documentos de residencia, que sería sustituido por un supuesto sistema de méritos para los inmigrantes con habilidades requeridas por empresas estadounidenses.
Y el cuarto -que concitó las protestas de los legisladores demócratas durante el discurso- pondría fin a las políticas que permiten la reagrupación familiar, limitando al máximo la posibilidad de que los inmigrantes ya instalados en el país puedan traer a integrantes de sus familias.
«Esta noche, hago un llamamiento al Congreso para que finalmente cierre los resquicios mortales que han permitido que la MS-13 y otros criminales entren a nuestro país», destacó Trump en su primer discurso ante el Congreso sobre el estado de la Unión.
Mientras hablaba, Trump se dirigió a dos matrimonios a los que invitó a presenciar su discurso ante las dos Cámaras del Congreso.
Las dos parejas perdieron a sus respectivas hijas, Nisa Mickens y Kayla Cuevas, en septiembre del 2016, cuando fueron «brutalmente asesinadas» en lo que las autoridades atribuyen a una serie de crímenes perpetrados por la Mara Salvatrucha en Long Island, en Nueva York.
En su discurso ante el Congreso sobre el estado de la Unión, el mandatario dijo que «por décadas, las fronteras abiertas permitieron que drogas y pandillas se derramaran sobre nuestras comunidades más vulnerables».

«Todos en Estados Unidos estamos sufriendo por ustedes. Y 320 millones de estadounidenses están velando por ustedes. No podemos ni imaginar la profundidad de vuestra pena, pero podemos asegurarnos que otras familias nunca tengan que soportar este dolor», les dijo el gobernante.
En ese punto, Trump aprovechó para pedir al Congreso que le ayude a sacar adelante sus propuestas migratorias y aseguró que «las comunidades de inmigrantes» también se beneficiarán de sus ideas.

PAÍSES RIVALES

Trump, advirtió que los misiles de Corea del Norte podrían amenazar «muy pronto» el territorio estadounidense, y que él responderá con una «presión máxima», y no con «complacencia» ante esa situación.
«Las experiencias pasadas demuestran que la complacencia y las concesiones solo incitan a la agresión y la provocación. No repetiré los errores de los gobiernos anteriores (de EE UU) que nos han llevado a esta peligrosa situación», dijo Trump en su discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso estadounidense.
Trump, afirmó que Rusia y China, a los que calificó de «rivales», «desafían» los valores estadounidenses.
«Alrededor del mundo, enfrentamos regímenes arrogantes, grupos terroristas y rivales como China y Rusia que desafían nuestros intereses, nuestra economía y nuestros valores», dijo Trump ante el Congreso durante su discurso sobre el estado de la Unión.
Trump, presumió de haber impuesto «duras sanciones» a las «dictaduras» de Cuba y Venezuela, dentro de la porción dedicada a la política exterior de su discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso estadounidense.
«Mi Gobierno también ha impuesto duras sanciones a las dictaduras comunistas y socialistas de Cuba y Venezuela», afirmó Trump.
El presidente volvió a pedir al Congreso que corrija los «defectos» del «terrible» acuerdo nuclear con Irán, y aseguró estar «del lado del pueblo iraní en su valiente lucha por la libertad».
«Pido al Congreso afrontar los defectos fundamentales en el terrible acuerdo nuclear con Irán», dijo Trump en su discurso sobre el estado de la Unión.