El estrechón de manos más esperado

Antonio Flores Arriaza
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El encuentro entre Donald Trump y Kim Jong-un ha sido una reunión que había generado una aderezada ensalada de dudas y expectativas. Históricamente su crisis los llevó al nivel de chicos de la calle y no de presidentes de países honorables, por la elevadísima tensión pre bélica desarrollada por ambos países, sino también, porque Trump venía saliendo de una reunión de altísima tensión con los líderes del G-7 (¿Sus amigos?) Coronada por un grosero tuit hacia el Premier de Canadá Justin Trudeau. ¿Cómo llegaría Trump a la reunión con Kim? ¿Se sacaría las tensiones con el pequeño enemigo “hombre cohete” que lo había tildado de viejo senil?

Kim desarrolló un programa de mejoramiento de imagen para rediseñarse para esta cumbre. El aspecto más importante fue el de rodearse de niños. Se mostró así humano, afectuoso, simpático, tierno. Dejó de usar palabras agresivas y ofensivas, omitió ser amenazante con sus misiles. No volvió a decir que borraría del mapa a USA con sus bombas nucleares (los centros de análisis consideran que el arsenal de Corea del Norte solamente llega a 15 bombas nucleares: muy poco para que USA se preocupara realmente, si a eso le sumamos la limitación de los misiles que dispone Corea del Norte). Conocedor del igualitario papel de la mujer en occidente (Kim estudio en Suiza) y de la figura de la esposa del presidente en USA, los medios de prensa empezaron a llamar “Primera Dama” a la que antes mencionaban como “la esposa” y, además, ella empezó a aparecer en eventos internacionales, al igual que su hermana Kim Yo Jong (28 años) fue incorporada al Politburó y enviada al frente de la delegación de Corea del Norte a las Olimpiadas en Corea del Sur (algo como hace Trump con su hija). Kim también hizo un cambio menor en su corte de pelo (que le hace parecerse al líder chino Mao Tsé Tung) y empezó a sonreír profusamente. Antes de la cita con Trump, se mostró como un turista interesado en conocer la ciudad donde tendría la reunión y lució complacido, rompiendo así con su historial de no viajar a otros países.

Resultó muy curioso observar la amigable simpatía de la interacción entre ambos hombres, pocas veces se ha visto a Trump tan sonriente y con toqueteos físicos entre ambos, como si fuesen amigos desde el colegio. Un Trump hasta coqueto resultó totalmente impredecible. Trump se le acercó mucho y no alargó su brazo. Algo inaudito para dos hombres que hace poco se pasaban agrediendo con fuertes palabras. Tanta simpatía entre dos enemigos no la mirábamos desde la reunión en Camp David entre Arafat y Begin, con Clinton de amigable “mediador”. Trump se pasó al declarar que “es un honor” estar con Kim. Y avisó que lo invitará a la Casa Blanca. Esta declaración le pasará factura cuando busque su reelección. Y creo que Trudeau se la cobrará pronto. ¿Será que Trump está celoso con Trudeau por la coquetería que Ivanka le mostró en la Oficina Oval? En USA se considera encantador a Trudeau y odioso a Kim. ¿Le molesta a Trump que Trudeau le robe simpatías?

Kim fue más comedido e, implícitamente, reconoció sus errores al declarar: “No ha sido fácil llegar hasta aquí. Las viejas malas prácticas y los prejuicios han tapado nuestros ojos y oídos y han obstaculizado nuestro camino, pero hemos logrado superar todo eso para llegar hasta aquí”. Este mensaje de Kim fue una catarsis que facultó una buena actitud. 25 años de negociaciones fallidas parece que respaldaron las palabras de Kim.

“Estados Unidos y la República Popular Democrática de Corea (RPDC) se comprometen a establecer nuevas relaciones entre ambos países en correspondencia con el deseo de sus pueblos de alcanzar la paz y la prosperidad”.  Esto es algo indefinido, ambiguo. Trump considera que Corea del Norte tiene excelentes playas para construir complejos turísticos. Quizás la declaración mas comprometedora de Trump fue «detendremos las maniobras militares y nos ahorraremos una cantidad de dinero tremenda, a menos que veamos que las negociaciones no van como deben», se refirió a las maniobras como «muy provocadoras», un calificativo utilizado a menudo por Pyongyang para referirse a ellas. Algo que suena a darle la razón a Kim.

“Estados Unidos y Corea del Norte aunarán esfuerzos para construir un régimen pacífico y estable en la península de Corea” ¿Acaso saldrá Kim del poder?

“Reafirmando la Declaración Panmunjom del 27 de abril de 2018, Corea del Norte se compromete a trabajar en una desnuclearización completa de la península de Corea” Esto es mucho más vago y no verificable que el acuerdo de Obama con Irán que recién Trump ha declarado inconfiable y por eso lo canceló. Con la oposición de Europa. La declaración del secretario de Estado Mike Pompeo quien afirmó que Estados Unidos estaba dispuesto a aportar a Corea del Norte «garantías de seguridad únicas, diferentes» de las propuestas hasta ahora, a cambio de una desnuclearización «completa, comprobable e irreversible» no parecen claras en el acuerdo firmado. Al llegar a casa, cado uno dio declaraciones de esto que no concuerdan a cabalidad.

“Estados Unidos y Corea del Norte se comprometen recuperar a los prisioneros de guerra y desaparecidos en combate, incluyendo la repatriación inmediata de aquellos que ya han sido identificados”, pero no habla del esperado acuerdo de paz para superar el estado técnico de guerra que ocurre entre ambos países desde el conflicto bélico de Corea hace 68 años (1950-1953). Así que no habrá Premio Nobel de la Paz como se había corrido el rumor.

¿Por qué Kim detuvo sus pruebas nucleares y está muy dispuesto a desnuclearizar la península de Corea?  Se pueden considerar algunas hipótesis. China, el comprador del 80% de sus exportaciones consistentes en carbón, ha decidido hacer un cambio en su matriz energética para la producción nacional abandonando el carbón y, sustituyéndolo por petróleo y energías limpias, en respuesta a la alta contaminación de sus ciudades y a su nuevo modo de producción. El más afectado por esta decisión es Corea del Norte, su economía se vendrá a pique progresivamente y, simultáneamente, perderá su capacidad para respaldar su programa nuclear y misilístico.  Se sospecha, las pruebas nucleares han generado condiciones de alta sismisidad en las regiones de Corea del Norte donde se realizan y que, las recomendaciones, implican la cancelación de dichas explosiones por su alto riesgo para el país. Corea del Norte no posee posesiones extraterritoriales para hacer sus pruebas nucleares sin ponerse en riesgo. Y, la otra posibilidad, es que Corea del Norte solo era usada como la cortina para ocultar la doble cara del verdadero conflicto: la crisis que genera China en el mar del sur o meridional al construir islas (artificiales) para reclamar y sustentar su derecho sobre dicho mar y, con ello, crear un gran conflicto geopolítico al lograr controlar el paso marítimo que lleva todo el petróleo que consume Japón, Taiwán y Corea del Sur. Asimismo, que China estaba por lanzar el yuan como moneda para la intermediación en la compra de petróleo en el mundo, hasta ahora, un “derecho” de USA que le ha permitido sustentar el valor del dólar (por eso llamado petro-dólar). Una vez que esas cosas pasaron, el papel de pantalla (útil para USA) o distractor (útil para China) que jugaba Corea del Norte, ya deja de tener valor y debe buscar un nuevo papel en el ajedrez mundial. Asimismo, Corea del Norte ha publicitado muy ampliamente su capacidad para producir misiles, es posible que ya tenga clientes que compren este nuevo recurso para sustentar su economía.

Así que estará interesada en establecer buenas relaciones con USA para prevenir bloqueos a sus ventas. Y, finalmente, el rearme de Japón ante las amenazas de Kim despierta a un país con alta capacidad para financiar su inmediata compra de armas (aún nucleares que podría adquirir de otros países que se las podrían proveer y no importar el precio). Mientras que China y Rusia declararon que esperan que Corea del Norte acate los acuerdos de la ONU. Parece que Kim se mueve rápido.