Hondureña se convierte en una empresaria exitosa vendiendo pan garífuna en EEUU

Una hondureña perteneciente a la etnia garífuna ha compartido en las redes sociales su exitosa experiencia al emprender un negocio de venta de pan hecho con las recetas ancestrales de su grupo étnico.

Se trata de Gleny Bernárdez, más conocida como la reina de los queques, originaria de Santa Rosa de Aguan, Honduras, reside desde los 13 años de edad en Estados Unidos donde ha emprendido un negocio de pan, que la ha llevado a posicionarse como la primera mujer garífuna en hacer envíos a más de 25 estados de esa nación y a México.

La motivadora historia de Bernárdez ha sido reproducida en las redes sociales como un orgullo garífuna, pues pese a que emigró desde niña no olvidó sus raíces y su nacionalidad.

A continuación la historia completa:

Mi nombre es Gleny Bernárdez, más conocida como la flaca Bernárdez. Nací y fui criada en Santa Rosa de Aguan, Honduras. Vengo de una familia luchadora, donde aprendí a trabajar duro por lo que quiero para mí y mis hijos.

A la edad de 13 años fui traída a los Estados Unidos, residiendo en New York. Sin embargo, hace aproximadamente 3 años me mudé para Houston, Texas donde decidí dar inicio a nueva trayectoria, donde mis esfuerzos puedan ir dirigidos a algo que sea mío.

Y fue así que comencé a dar un primer paso con mí primer negocio, llamado “Gleny’s queques». Para quienes no saben, los «queques» son parte de gastronomía garífuna.

Mi sueño desde niña ha sido el poder brindar apoyo a mujeres violadas, ancianos enfermos o niños sin hogar y sé que algún día podré cumplirlo.

Tener un negocio de pan garífuna nunca estuvo en mis planes, pero en una ocasión una amiga me pidió que le hiciera unos queques, me acordé como los hacía mi madre, ya que ella fue quien me enseñó, y el resultado final fascinó a mí amiga.

Fue ella (mí amiga) quién me aconsejó que hiciera para vender, mi reacción inmediata fue un «estás loca, yo no vendería queques». Sin embargo, en el pasar el tiempo, eran las personas las que lo probaban y me aconsejaban lo mismo, hasta que me animé hacerlos y empecé a llevarlos a Wani Kitchen, un restaurante de un hermano Garífuna, aquí en Houston.

Empecé haciendo 50 queques y ahora hago de 300 a 500 en un día o dos. No es fácil, ya que no tengo ayuda constante. Únicamente cuento con el apoyo de mis hijos, quienes me ayudan a empacarlos, algo que hacen con alegría ya que ellos saben que es para nuestro sustento.

Por otro lado, quiero contarles que este negocio no solo me ha traído bendiciones y respaldo de mis clientes, sino también (lastimosamente), humillaciones, insultos de personas que hacen referencia a que vender «queques» es un trabajo «denigrante».

Ante esas situaciones siento gran pesar de saber que aún hay personas, que lejos de apoyar, impulsar o motivar a otras personas, desgastan sus energías en sabotear los esfuerzos ajenos.

Nada de eso me detiene, de hecho, tiene efecto contrario, ya que esas cosas por malas que parezcan, me recuerdan que hay quienes aún sin querer, están pendiente de ti y de tus logros.

Y si sé que alguien más me ve, entonces doy lo mejor de mí, para que vean esa mujer guerrera que no agacha la cabeza y no se dan por vencida

Actualmente soy la primera mujer garífuna en hacer envíos a más de 25 estados y también he hecho envíos a México.

Todo lo que soy se lo debo a Dios, a mí familia y a mí cultura, porque gracias a su riqueza ancestral es que hoy por hoy, puedo llevar las recetas de mis ancestros a la mesa de muchos hogares.