Mujer y sujeto apresados por crimen y entierro de vecino

Agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), tras intensas pesquisas, capturaron a una mujer y un sujeto acusados de haber ultimado y mandado a enterrar a un hombre, tras robarle el dinero que había obtenido por la venta de una propiedad en la aldea El Durazno, sector norte de Comayagüela.

Las capturas fueron ejecutadas la mañana de este viernes, cuando varios equipos policiales llegaron a la zona con la intención de realizar varios allanamientos y detener a varias personas ya identificadas de haber participado en el crimen ejecutado en esa conflictiva zona de la capital.

En primera instancia los efectivos capturaron a un hombre de 45 años de edad, siendo arrestado y sometido por elementos especializados y asignados al Centro Antipandillas Transnacional (CAT), por tener pendiente una orden de captura emitida por el Juzgado de Letras Penal con competencia nacional.

Al imputado que por razones legales la Policía no quiso revelar su nombre, se le supone responsable del delito de extorsión continuada en perjuicio de testigo protegido.

De acuerdo con lo investigado por las autoridades, al sujeto se le involucra en la supuesta participación en delitos de tráfico de drogas, robo de vehículo, privación injusta de la libertad y homicidio (muerte múltiple y la de un ciudadano encontrado en cementerio clandestino hace algunos días).

Simultáneamente los investigadores en la circunvecina aldea El Durazno capturaron a una fémina de 25 años de edad, por estar acusada del delito de extorsión.

De igual manera a la ciudadana se le siguen diligencias investigativas por su supuesta participación en ilícitos como privación injusta de la libertad, asesinato, tráfico de drogas y extorsión, entre otros delitos. Ambos detenidos son simpatizantes de la pandilla 18, reza el parte policial en su contra.

Los dos son los principales sospechosos de haberle dado muerte o entregado a pandilleros a su vecino Henry Ismael Rivera Mejía (52), quien vendió su casa de habitación en el mes de diciembre, con la intención de irse a vivir a México.

Luego de vender la propiedad, Rivera Mejía fue raptado por desconocidos, supuestamente para quitarle el dinero obtenido mediante la venta del bien inmueble.

Desde ese día, el poblador de la aldea El Durazno no fue visto más con vida, sin embargo los familiares albergaban la esperanza que su cuerpo estaba enterrado en una zona montañosa de El Lolo.

Aparentemente, los dos imputados de homicidio se dieron cuenta que Rivera Mejía había vendido su casa, por lo que avisaron a sus familiares, y no fue visto más con vida.

Hoy mismo, la DPI puso a los detenidos a disposición del juzgado correspondiente para que respondan por esos ilícitos.

Los detenidos son imputados de haber participado en el asesinato del hombre tras robarle un dinero que había obtenido por la venta de una propiedad.