Preso novio de policía muerta en una cañera

Ahorcamientos o con un disparo en la cabeza, la mayoría en la sien derecha, así suelen ser algunos suicidios en Honduras, especialmente de mujeres y que han ocurrido en menos de dos años y siguen esperando un dictamen en donde se detalle la causa y manera de muerte que acredite que no se trató de un homicidio más que debiera agregarse a las estadisticas anuales de muertes violentas de mujeres.

La inusual muerte ayer de la policía, Saida Suyapa Fuentes Paz, econtrada adentro de un carro tipo turismo, ensangrentada en el asiento del conductor, con la pistola de reglamento en su mano derecha al igual que su cabeza aparentando un suicidio, es otra escena más, similar a la encontrada el 11 de junio del año pasado, con el crimen de la jefa regional de la Agencia Técnica de Investigación (ATIC), Sherril Yubissa Hernández Mancía, cuyo caso permanece en secretividad por parte del Ministerio Público (MP).

Pero a estos dos casos se suma al menos una decena más que duermen “el sueño de los justos”, para el caso el ocurrido el fin de semana, la doctora de 27 años, Mirian Scarleth Romero Flores, cuyo cadáver fue hallado guindado de una cuerda amarrada a una viga en una vivienda en el sector número uno de la colonia La Joya, de Tegucigalpa.

La joven era egresada de la carrera de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), del caso solo se supo que tenía un novio y había tenido algunas discusiones con él, mientras la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y (MP) partirian de ahí sus investigaciones.

Situación similar ocurrió con el supuesto suicidio de la universitaria de 23 años de edad, Gabriela Alejandra Flores Alvarenga, encontrada muerta con una cuerda rodeando su cuello y el aviso lo realizaron los familiares cuando la hallaron en su casa de habitacion en la colonia La Cañada de Comayagüela. La joven concluia este año su carrera de Turismo.

Otro hecho similar ocurrió el 16 de febrero, cuando una mujer fue encontrada muerta en una habitación de un motel en la ciudada de Choloma departamento de Cortés, los agentes de la DPI informaron que el cuerpo fue hallado en la habitación número 25 y la fémina había ingresado en compañía de un hombre en aparente estado de ebriedad.

Sobre la autopsia se conoció que la causa de muerte aún sigue siendo “indeterminada”, tal cual constan en decenas de expedientes, especialmente con extrañas muertes que pareciera se están volviendo más usuales y se “apilan” a los archiveros de la investigación y justicia hondureña.

Sobre el caso de la policía Saida Suyapa Fuentes Paz, iba con el novio tambien policía en el carro, discutieron y él habría bajado antes de que se quitara la vida.

JEFA ATIC “GRITABA”

Uno de los casos emblemáticos que aún esperan justicia sus familiares, es el de la jefa regional de la ATIC, la investigación científica arrojó todas las pruebas, incluso hasta la lengua de la víctima dio señal post mortem que había sido forzada, asfixiada, previo a que su mano apareciera sosteniendo una pistota que apuntaba a su cabeza.

El cuerpo de Sherill Yubissa Hernández Mancía, posaba inerte sobre su cama, en un cuarto de su pequeño apartamento ubicado en el barrio El Calvario en Santa Rosa de Copán. Occidente de Honduras, cuando el lunes 11 de junio sus compañeros de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), llegaron en horas de la mañana a la escena del crimen y realizaron el proceso legal de levantamiento del cadáver, sin permitir que procesara la escena conforme a ley la DPI.

Previo a eso, el cuerpo estaba desangrado en una postura poco usual para cualquier suicida, estaba extendida a lo largo de una cama unipersonal, rodeada de cojines o almohadas en donde se apoyaba su mano derecha que a su vez sostenía una pistola negra, tipo calibre 9 milímetros.

El arma apuntaba hacia su sien derecha, su otra mano estaba recogida también a lo alto de su cabeza, mientras su lengua “gritaba” que la habían matado. Los estudios forenses verificaron no solo la postura y otros indicios corporales imborrables, sino también el análisis de la escena y cómo el cuerpo respondió ante una acción externa, verificable en cada parte, órganos, músculos, tejidos y huesos que científicamente aportan información comprensible y precisa para los expertos.

Sherill Yubissa pudo haber sido sujetada de su cuello minutos antes de que el arma fuera disparada por ella o su victimario, alguien hizo presión en su garganta lo que provocó que al momento de sentir que perdía el aliento, sacó su lengua para poder alcanzar oxígeno, como una reacción humana fácilmente verificable científicamente y que consta en los hallazgos de la autopsia y estudio de la escena del crimen.

Por esta razón, fue removida de su cargo la ahora exdirectora de Medicina Forense, Semma Julissa Villanueva, quien ha recibido amenazas a muerte y un atentado en su residencia y el expediente sigue en hermetismo por parte del MP y ATIC, pese a que el director Ricardo Castro, dijo oficialmente ante la prensa en ese entonces, que se trataba de un suicidio y por razones aparentemente pasionales.

Mirian Scarleth Romero Flores, consta en su expediente como muerte indeterminada porque los surcos que dejó la cuerda en su cuello, no esclarecen si son antes o post mortem.

POLICÍA IBA CON EQUIPAJE

En el caso de la mujer policía, la información preliminar proporcionada por la ATIC, indica que ella se trasportaba con varias maletas en un carro tipo corolla, azul, estaba de día libre y era policía activa asignada al sistema nacional de emergencia 911 de El Progreso, Yoro, se trasladaba hacia la posta policial de La Lima, acompañada de su pareja de nombre, Yoni Lagos, quien fue detenido para investigación.

El sospechoso también es policía activo asignado a la Unidad Metropolitana Número 09 de La Lima, quien andaba visitando a la hoy occisa y lo venía a dejar a su trabajo en la posta cuando a eso de las 07:00 de la mañana aproximadamente a la altura de la colonia Guadalupe, bulevar del este. Discutían por problemas personales, por lo que Lagos le pidió que lo bajara del carro, porque ya no quería seguir discutiendo.

En ese instante cuando se bajó en la parada de buses a unos 50 metros antes de llegar al peaje de San Manuel, la hoy occisa sigue conduciendo y en ese momento Lagos observa que Saida Lourdes Fuentes, se desvía a las cañeras que están a la altura del peaje, salió corriendo para encontrarla sin vida. Adentro del carro se encontró variedad de ropa en maletas pequeñas además de algunos artículos policiales decomisados por la ATIC.

Sherill Yubissa Hernandez Mancia, agente de la ATIC.