Seguidores en redes tienen opiniones encontradas sobre el caso del niño «Milagro”

Cientos de usuarios de las redes sociales se encuentran este jueves divididos entre los preceptos científicos y los divinos, que rodean el caso del niño de 18 meses, que presuntamente “murió y revivió” en la comunidad de El Negrito, Yoro.

La historia del menor ha trascendido fronteras, por una serie de supuestos fenómenos sobrenaturales calificados por algunos como milagros o mensajes de Dios.

Otra parte de los usuarios, dan al caso una respuesta científica, basándose en la medicina forense y genética, entre otras, para esclarecer el misterio.

“Pueda que sea un designio de Dios. Yoro es un departamento misterioso y muy querido por Dios”, aseguró una seguidora de las redes sociales de www.latribuna.hn

En otro extremo, un usuario de Facebook indicó que el caso es “algo médico. Nada que la ciencia no pueda explicar”.

Misterios encontrados en el caso

Desde la muerte del menor, la familia y vecinos aseguran que se han registrado misteriosos sucesos, entre los que destacan una revelación del menor a su tía, Telma Martínez, a quien le aseguró en un sueño que se encontraba aún con vida, razón por la que sus parientes lo sacaron de su tumba a tan solo una hora de haberlo enterrado el pasado 17 de febrero.

Luego de sacarlo del sepulcro, la tía detalló que el niño dio señales de vida abriendo y cerrando sus ojos.

Testigos aseguraron que el fenómeno se repitió en cuatro ocasiones, logrando que sus conmovidos padres decidieran no volverlo a sepultar.

Luego de seis días de haberse declarado por primera vez la muerte del niño y sin tener más signos de vida, finalmente se decidió la madrugada de este jueves, depositar sus restos mortales en el sepulcro ubicado en el Cementerio Municipal de El Negrito, Yoro.

Solo transcurrieron, aproximadamente cuatro horas de haberse realizado el sepelio, cuando familiares y vecinos alertaron de dos extraños sucesos más.

Indicaron que una rosa artificial, dejada en la tumba del menor, “destiló sangre”.

El segundo fenómeno se dio a conocer cuando la madre del menor María Vásquez, aseguró haber encontrado sobre la tumba una franela que le colocó dentro del ataúd a su vástago cuando fue sepultado.

Explicación Científica

Las consecuencias de una enfermedad mal tratada ligada a genes, (cromosomopatía), pésima atención nutricional temprana, acceso a un sistema de salud y atención profesional eficaz, aseguran especialistas que es lo que mantuvo por cinco días sin ser sepultado al niño, cuyos familiares aseguraron desde el fin de semana pasado su resurrección en el barrio El Salitre, municipio de El Negrito, en el departamento de Yoro.

El menor presentaba los primeros signos de descomposición corporal o estado necrótico como el cambio del color de sus uñas de pies y manos a color negro, rigurosidad parcial de sus extremidades y descomposición de órganos, mencionaron los médicos forenses a este medio, luego de haber llegado a recoger el cuerpo del infante, sin que les permitieran practicarle autopsia.

La coordinadora del postgrado de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y exdirectora de Medicina Forense con especialidad en patología, Semma Julissa Villanueva, destacó que el caso pudo tratarse de una cromosomopatía combinada con mala atención nutricional temprana y posterior atención a cuadros diarreicos, vómitos y fiebre, desatención e indiferencia.

Con respecto a los sucesos registrados esté jueves, la explicación puede encontrarse en el material con la que se fabricó la rosa, que para algunos pudo haberse hecho con una mezcla de cera y plástico que se derritió por el calor del sol.