Perros policías impiden ingreso de herramientas y droga a “El Pozo I”

Visitantes y familiares de reclusos continúan con ingeniosas técnicas para intentar ingresar armas, drogas y otros artefactos de uso prohibido al Centro Penitenciario de máxima seguridad en Ilama, Santa Bárbara, conocido como “El Pozo I”, informaron las autoridades penitenciarias.

En horas de la mañana, agentes penitenciarios sorprendieron a un hombre que llevaba oculto en dos compartimentos falsos construidos de su vehículo, un arma de fuego, así como herramientas y material para construir caletas al interior de dicho centro penal.

El informe oficial proporcionado por el Instituto Nacional Penitenciario (INP) indica que Ramón Alberto López Gómez (45) se conducía en un automotor cuando fue requerido por elementos de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), que resguardan el perímetro exterior del establecimiento, quienes le solicitaron una requisa con el apoyo del escuadrón canino.

Durante la inspección, los perros detectaron dos caletas, donde el visitante llevaba varios envoltorios conteniendo marihuana, una pistola calibre 9 milímetros con permiso de portación.

En el otro compartimento se encontró cuatro cinceles con silenciador, un martillo, dos cajas para toma corriente y cargadores para teléfono satelital.

Asimismo, en el carro iba un taladro pequeño recargable, un cargador para teléfono, botes conteniendo pinturas para cubrir las zonas donde se pretendían construir las caletas y dos botes con diluyente.

Los agentes penitenciarios capturaron a Dilcia Castillo, porque dentro de unas barras de jabón llevaba escondida marihuana.

De inmediato, el sospechoso fue puesto a la orden de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) para que se le siga el procedimiento judicial en base a ley.

Casi a la misma hora y de manera simultánea, otros agentes penitenciarios asignados al Centro Penitenciario de Marcala, La Paz, informaron de la detención de Dilcia Castillo (18), quien pretendía introducir marihuana oculta en dos barras de jabón que le llevaba a su compañero de hogar, identificado como Marvin Armando López.

De acuerdo a las autoridades, la fémina hizo un agujero en ambos jabones y les introdujo la hierba seca.

“Ella llevaba producto de limpieza personal para su esposo y al momento de revisarlo se observó anomalías procediendo a cortar los jabones por la mitad, descubriendo el alucinógeno, de inmediato se alertó a la DPI para que se siga el proceso correspondiente”, indicaron fuentes penitenciarias.

En lo que va del 2019, las autoridades penitenciarias han incrementado las operaciones y requisas con la finalidad de evitar que ingresen a los establecimientos drogas, armas, artículos y sustancias de uso prohibido, las cuales los visitantes han tratado de introducir escondidas en sus partes íntimas, comidas, artículos de aseo, en el cabello, zapatos, entre otras.

Cifras de la Fuerza Nacional de Control de Centros Penitenciarios (FNCCP) indican que en los últimos cuatro meses se han decomiso tres kilos de marihuana y uno de cocaína, que familiares pretendían ingresar a los centros penitenciarios de máxima seguridad.