Marcala: Una ciudad con aroma a café y talento emprendedor

Por: Carolina Fuentes
Fotos: Amalia Rivera

Una ciudad con aroma a café, con sabor a vino y miel, con emprendedores entusiastas que le apuestan a la innovación y al cuidado del medio ambiente, donde se puede caminar entre antiguas casas coloniales y saborear exquisitos platillos… Así es la ciudad de Marcala, en el departamento de La Paz.

Ubicada a 100 kilómetros de Tegucigalpa, al llegar, un olor a café y a sabrosos guisos atrae a numerosos turistas hasta el bar café restaurante del arquitecto Antuan Artime Soliman, un “marcalino” que ha sabido conquistar paladares y “encender” la vida nocturna con variados eventos.

“En Soliman Café nos visitan más de 100 personas diarias, invito a los turistas a que vengan aquí, pueden degustar uno de los mejores cafés de Marcala, café Honey, y tenemos como 20 tipos de platos diferentes: camarones, ceviches, costillas de cerdo, sushi, y el café de la casa”, expresa el emprendedor.

Desde que era un estudiante universitario, Soliman soñaba con crear un negocio… “Dije: algún día voy a reunir los fondos para poner un café, me vine a trabajar solo por un proyecto a Marcala, me establecí acá y Dios abrió puertas y pusimos este negocio”.

Roger Medina y Luis Fernando Navarrete, miembros del Club de Observadores de Aves de la Sierra Lenca, muestran el mural alusivo a las especies de aves que hay en Marcala.

RIQUEZA NATURAL

En el centro histórico de la ciudad, el canto de las aves invita a los turistas a caminar por la plaza. Allí se encuentran Roger Medina y Luis Fernando Navarrete, miembros del Club de Observadores de Aves de la Sierra Lenca, quienes señalan que en el departamento de La Paz hay 352 especies de aves.

El club es una organización sin fines de lucro conformada por 31 voluntarios que promueven la preservación de las aves al brindar charlas en las escuelas y ejecutar planes de reforestación de árboles que sirven de alimento a los pájaros.

Medina afirma que, “Honduras es un paraíso para la observación de aves, la zona de Marcala y de la reserva de El Jilguero es una zona espectacular… Aquí es muy fácil ver aves que son emblemáticas, como la codorniz pintada, también las aves de tierras altas que son muy buscadas por los avituristas nacionales e internacionales”.

Como parte de sus actividades, el club pintó un colorido mural en la plaza central, en el que se observa, según explica Navarrete, las aves endémico regionales, “ahí están pintados dos ecosistemas: aves de tierras altas y aves de bosque seco o tierras bajas”.

A pocos pasos de la obra de arte, en el centro de Marcala, se ubica un “rinconcito” donde se pueden apreciar los mejores productos elaborados por manos “marcalinas”.

El caficultor Manuel Pereira produce cuatro variedades de café en su finca La Concepción, nombre inspirado en su padre y en la tierra fértil dadora de vida.

PRODUCTOS LOCALES

La empresaria Sigris Arriaga manifiesta que, “este espacio se llama Suvenir Aneths, lo fundamos hace 25 años, donde se puede encontrar todo lo que Marcala produce y también productos elaborados en distintas partes de nuestra amada Honduras”.

Utensilios de barro, cestería, adornos tallados en madera, muñecas típicas, dulces, vinos, jaleas, entre otros productos, son exhibidos en una casona de adobe y techos de teja que data de hace más de un siglo.

“Esta casa es de la familia de mi esposo, tiene más de un siglo, aquí funcionó antes la mejor panadería de Marcala, donde la señora Ethel Tomé elaboraba los mejores pasteles navideños, que es un pan tradicional de Marcala”, relata Arriaga.

Comprar productos y artesanías es una bonita forma de llevarse “un pedacito de Marcala” en el corazón, como dice Arriaga, sin embargo, otros optan también por llevarse en el paladar los sabores que ofrece esta ciudad.

Para el caso, la “torta chingona”, los “taquitos mexicanos” y los pinchos “catrachos” son parte de los “recuerdos” que cientos de turistas se llevan consigo al visitar la cafetería del joven emprendedor Robert Bautista.

“El negocio lo inició mi mamá hace siete años… Hace un año yo retomé la idea de iniciar con este negocio, con el nombre Taquitos La Luna; la especialidad de nosotros es la comida mexicana, pero hemos ido incluyendo en el menú la comida típica como las baleadas y otros platos típicos de Honduras”, cuenta Bautista.

MIEL Y CAFÉ: DOS MANJARES “MARCALINOS”

Más allá de la ciudad, en lo alto de la montaña y en fábricas artesanales, el café y la miel son producidas por manos expertas, cuidando los procesos de calidad del producto al 100 por ciento.
Junto a la reserva de El Jilguero, en Marcala, se ubica la Finca La Concepción, “hija” de un joven que migró a Estados Unidos cuando apenas tenía 16 años y que con el sudor de su frente hizo realidad su sueño de cultivar café, al volver a su tierra natal.

El caficultor, Manuel Pereira, cuenta que “en el 2004 nosotros compramos la propiedad sin verla, yo vivía en Estados Unidos, yo me fui de niño de mojado, ilegal, de 16 años; cuando tenía como 19, 20 años, compré esta propiedad”.

Hoy, en su finca produce cuatro variedades de café: Lempira, Borbón, Icatú “y tenemos una parcela de una nueva variedad que se llama Marsellesa, estamos tratando de ver qué resultado tenemos en esas variedades”.

En la finca se elaboran abonos y foliares para combatir las plagas de café, “hemos tratado de producir pero de una forma amigable con el medio ambiente, responsablemente, sin utilizar materiales que son altamente contaminantes o dañinos para la salud, porque al final el café es un producto que es alimento, que es para el organismo”.

PRODUCTOS INNOVADORES

¿Sabían que hay abejas sin aguijón?, les pregunta a los turistas Calixto García, dueño del Apiario y Meliponario Antares. Sin temor alguno, abre una caja de madera de la que salen incontables abejas y explica que “son abejas meliponas, sin aguijón, nativas de América, no hay que correr por el peligro de que puedan picar”.

El ingeniero agrónomo muestra a los visitantes el panal de estas abejas y señala que son muy diferentes “con la apismelífera, que es la abeja de la miel; las meliponas producen menos miel, la estructura de sus nidos es diferente y no pican”.

García cuenta que creó un meliponario demostrativo para que las personas puedan conocer las abejas e interactuar con ellas sin temor de que los puedan picar.

“Estamos junto con mi esposa y mi hijo tratando de hacer la diferencia en la apicultura. Aquí lo que tengo es un meliponario; le enseñamos a la gente al importancia que tiene el consumir miel 100 por ciento pura, cómo identificarla”.

El emprendedor indica que en su empresa producen 16 productos diferentes elaborados a base de miel, “hacemos salsas picantes, cremas, dulces, mezclas de miel con polen, miel con cacao, miel con canela, miel con jengibre, diferentes presentaciones de la miel, miel de melipona, hacemos propolio, tenemos una cartera bastante amplia de productos y la gente nos reconoce”.

DATOS
¿Por qué el café de Marcala es tan exquisito? El encargado de control de calidad de Aroma Café, Elvis Elvir Hernández, explica que “el control viene desde la finca, desde la planta y desde la tierra”. Numerosos productores visitan a diario este negocio, para procesar su producto. “Aquí recibimos café de productores, de empresas, ellos lo traen en oro, oro productor, nosotros le damos servicio de tostado pero antes pasan por un proceso de calidad… hacemos el proceso de lavado, honey o natural, luego que lo tenemos secado, pasa al control de calidad en el laboratorio”.
Calixto Rodríguez, junto a su esposa, Karen Montoya, y su hijo José Camilo, elaboran 16 productos a base de miel en el Apiario y Meliponario Antares.
Comprar una artesanía, un dulce o un café es llevarse un “pedacito de Marcala”, asegura la empresaria Sigris Arriaga.
El arquitecto Antuan Artime Soliman conquista el paladar de quienes visitan su bar café restaurante, con el mejor café de Marcala y platillos nacionales e internacionales.
El emprendedor Robert Bautista, junto a su madre, ofrecen al turista lo mejor de la comida mexicana y “catracha”.