Gran sabor amargo en caficultura

La nueva caída de los precios del café tiene en jaque a más de 30 países productores, la mayoría de Latinoamérica y África, ante la «crisis humanitaria» que se cierne sobre una industria cada vez más lucrativa, pero en la que los cultivadores no logran ya ni cubrir los costos de producción.
La alarma centró el Foro Mundial de Productores de Café en Nairobi de finales de marzo, después de que el precio internacional llegara a menos de un dólar por libra, en un descenso prolongado que, según la FAO, lo ubica ahora un 45 por ciento por debajo de su nivel en 2011.
Aunque la crisis no es nueva, en meses recientes se ha acentuado de tal forma que ha traído a la memoria la dramática situación del 2001 (cuando llegó a unos 48 centavos de dólar por libra), con amenazas conjugadas contra los pequeños caficultores.
@CaféforChange, una iniciativa global que busca modificar la ecuación del negocio en beneficio de productores y trabajadores, estima que por cada taza en el mercado europeo, por la que el consumidor puede llegar a pagar unos 5 dólares, los caficultores no alcanzan a recibir ni dos centavos de dólar. (EFE)