“Molka Porn”, la tendencia que se toma Corea del Sur

Con cámara oculta, de un celular o de artefactos más avanzados tipo espía, hombres se están tomando las calles de Corea del Sur. ¿El objetivo? Conseguir videos de las partes íntimas de mujeres sin su consentimiento.
Los gimnasios, estaciones de tren, hoteles y clubs de noche son los escenarios preferidos de algunos hombres en este país que se atreven a grabar a las mujeres violando su espacio y agrediendo su intimidad cuando suben ese contenido sexual a paginas de pornografía.
El consumo de este tipo de grabaciones clasificada bajo la categoría del “Molka Porn“ es la que mayores visitas registra en sitios pornográficos y algunos ya hablan de una epidemia sexual sin control alguno.
Las mujeres son violentadas en distintas formas con tal de sacar este tipo de grabaciones. Y es que con estas micro cámaras las mujeres son registradas mientras se toman una ducha, entran a un baño público, y algunas son hasta drogadas y violadas por varios hombres. Las autoridades prendieron las alarmas pero no han logrado mitigar estos hechos que están dejando por el suelo los derechos de las coreanas.
De hecho, es inusual que estos casos se estén cometiendo con tanta frecuencia en un país donde la producción de la pornografía es ilegal y su consumo regulado por el Estado.
Al parecer, la legislación del Corea del Sur es muy estricta, y la distribución de material pornográfico se castiga con una multa o una pena de prisión de dos años. Y si la distribución tiene fines comerciales, la pena aumenta a 10 años de cárcel.
Asimismo, el consumo si bien no es penalizado, no es fácil que los ciudadanos de este país acceda a páginas de cine para adultos. Los sitios web operados desde el interior del país se están cerrando, mientras que los sitios de contenidos para adultos extranjeras están bloqueadas y es muy complejo acceder a ellas.
Ante la poca acción de la justicia por esclarecer estos casos del Molka, las mujeres han liderado desde hace unos años marchas exigiendo a las autoridades mayor presión a los infractores y violadores. En junio de 2018, 22.000 mujeres protestaron contra esta agresión, la que fue la manifestación más grande por los derechos femeninos en la historia del país.
El tema a escalado tanto, que hasta dos estrellas de la música K-pop, Jung Joon-young y Seungri, están siendo investigados por delitos sexuales que cometieron a través de un bar del cual eran dueños. Allí no solo practicaron esta practica del Molka, sino que además, utilizaban el sitio para la prostitución, actividad que también es ilegal en Corea del Sur. (KienyKe)