Las cuadrillas forestales conviven con el alto riesgo

Como parte del Comité Nacional de Protección Forestal (Conaprofor), durante la estación de verano, aproximadamente 5,000 elementos de diferentes instituciones participan directamente en el combate contra los incendios forestales, en una de las labores calificadas actualmente de mayor riesgo.
En promedio, cada año pueden tomar parte en las tareas de liquidación del fuego en los bosques nacionales unos 3,000 militares del Comando de Protección al Manejo de Ecosistema y Ambiente C9, de las Fuerzas Armadas de Honduras (FF AA) y 1,500 efectivos permanentes del Benemérito y Heroico Cuerpo de Bomberos permanentes, sumado a 400 apagafuegos voluntarios.
También participan algunas cuadrillas de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), del Instituto de Conservación Forestal (ICF), voluntarios de las comunidades y guardaparques, que representan las fundaciones de las distintas áreas protegidas del país.
El capitán del Cuerpo de Bomberos, Óscar Triminio, destacó que los incendios forestales son parte de un fenómeno natural con grandes niveles de destrucción y contaminación y que ante su paso se requiere de personal capacitado para hacerles frente y mitigar los daños que generan al ecosistema y a la salud humana.
“Nuestra misión es preservar la vida y los bienes de los ciudadanos, pero debido a lo que representan los incendios forestales y el daño que causan a nuestro país, nos hemos sumado a la labor del combate a los incendios forestales, se requiere de un equipo y estrategias de trabajo totalmente diferentes”.
Triminio señaló que “cuando no se tiene un equipo y capacitación para hacerle frente a los incendios forestales, el índice de riesgo es más alto, nos hemos preparado desde hace algún tiempo y se nos ha proporcionado de algún equipo, pero igual el riesgo es alto, en el caso de las pérdidas que tuvimos en el sector de La Montañita, ninguno de los compañeros llevaba el equipo adecuado”.
El capitán manifestó que durante el combate de un incendio forestal influye una serie de factores que pueden resultar decisivos en la pérdida de una vida, entre estos, el cambio repentino del viento, las altas temperaturas que pueden alcanzar hasta los 10,000 grados centígrados y la difícil circulación en los caminos de penetración de las áreas montañosas, en muchos casos inaccesibles.
En la actualidad, según autoridades de Conaprofor, el personal integrante de las cuadrillas que combaten los incendios forestales no cuentan en totalidad con el equipo y accesorios básicos que se utilizan durante la extinción del fuego en los bosques.
A la fecha, en la mayoría de los casos, los hondureños que perdieron la vida tratando de controlar las llamas dentro de un bosque, no contaban con el equipo necesario, ni con la preparación adecuada para combatir incendios forestales de grandes proporciones. (KSA)