Miguel de Cervantes Saavedra y el idioma español

Príncipe de los ingenios españoles. Lope de Vega

Por Adylia Zavala
Hoy 23 de abril es un día muy especial para el Instituto Hondureño de Cultura Hispánica y para todo el pueblo iberoamericano, por conmemorar el “Día del Idioma Español”. Cabe destacar que el IHCH, celebra tan magna fecha, porque en su Estatuto contempla, dentro de sus finalidades; además, de fortalecer la identidad nacional con la difusión de la cultura, la ciencia y el arte; defender la pureza del idioma español. Es por ello que este día se lo dedicamos a Miguel de Cervantes Saavedra, considerado el más grande de los escritores de la lengua española, que puso fin al género caballeresco con su famosa novela “Don Quijote de la Mancha” y su inigualable dominio del idioma le ha dado el renombre universal del “Príncipe del ingenio español”.
Como ustedes ya saben el idioma español llegó a nosotros con los españoles en 1492. Cabe destacar que en ese período España, además de conquistar el despegue político mundial, logró la unificación del país, con la alianza matrimonial de Isabel de Castilla con Fernando de Aragón; también fusionó las diferentes lenguas que se hablaban en la nación, en una sola lengua la “castellana”, hoy conocida como “Idioma Español”; cabe el honor a Elio Antonio de Nebrija (1491-1523) haber escrito la primera gramática castellana.
España bajo el reinado de Carlos V., se convirtió en el árbitro de Europa y tras ese apogeo político, hubo un florecimiento intelectual que tuvo en la literatura sus más brillantes manifestaciones; a mediados del siglo, con el ascenso al trono de Felipe II en 1550, se inicia el llamado “Siglo de oro de la literatura española”, cuyo esplendor dura hasta el año de 1700. Durante este lapso de tiempo surgen figuras destacadas en el género literario, siendo el más grande Miguel de Cervantes Saavedra, llamado el “Príncipe del ingenio”.
Cervantes Saavedra, nació en Alcalá de Henares, en 1547, inició sus estudios en su ciudad natal; que luego se trasladó a Sevilla, donde siguió estudiando y se interesó en las obras teatrales de Lope de Rueda, insigne autor y actor, uno de los fundadores del teatro español. Posteriormente con su familia se trasladó a Madrid, donde recibió educación gramatical con connotados maestros. En 1568 se dio a conocer como poeta; con un soneto que dedicó a la Reina Isabel de Valois, esposa de Felipe II. En el homenaje fúnebre de la Reina, conoció al Cardenal Acquaviva, representante del Papa en los oficios luctuosos de Isabel; al Cardenal le gustó el poema y por ello lo llevó en calidad de paje a Roma; posteriormente se enroló en el ejército y formó parte de la Escuadra Cristiana que iba al encuentro de los turcos y el 7 de octubre de 1569, participó en la Batalla Naval de Lepanto, donde salió herido y perdió la movilidad de la mano izquierda para el resto de su vida.
Una vez restablecido, volvió al servicio activo en el ejército, participando en las gestas heroicas del Ejército Cristiano. En 1575 solicitó permiso para regresar a España, junto con su hermano Rodrigo, pero en su viaje la Galera Española que viajaba fue capturada por corsarios argelinos; Cervantes y su hermano fueron puestos prisioneros en Dalí Mami, y después de cinco años de cautiverio fueron rescatados por los padres Trinitarios.
Durante su cautiverio se dedicó a escribir algunas de sus obras siendo ellas: “La Batalla Naval, El Trato de Argel y La Gran Sultana y a su vez esbozó el plan de de El Quijote. Al llegar a Madrid publicó su libro la Galatea en 1584, en esa época conoció a Lope de Vega y también a su esposa Catalina Palacios de Salazar. Entre 1585 y 1587 participó activamente en las tertulias literarias que se realizaban en Madrid; en ese lapso de tiempo publicó los libros escritos durante su cautiverio y escribió: “La destrucción de Numancia y La Batalla Naval, dio vida al Quijote. Cuya primera parte se imprimió el 20 de diciembre de 1604, lo que significa al día de hoy 604 años.
El Quijote es la obra más grande de la literatura española y es considerada una de las joyas universales. Esta novela, de profundo sentido humano es una expresión cabal de la aspiración ideal del hombre en su choque constante con la realidad del mundo.
Don Quijote el protagonista enloquece al escribir libros de caballería e intentar imitar a sus héroes. En este romántico hidalgo, Cervantes sintetiza todo aquello que el espíritu humano encierra de altruista, digno, sincero y noble, aunque fue desdichado, melancólico y objeto constante de incomprensión y burla. En contraste su escudero Sancho Panza es malicioso, egoísta, astuto y práctico. Ambos personajes simbolizan dos tendencias que todos los hombres llevan dentro y cuya eterna pugna constituye el drama de la vida. También escribió “novelas ejemplares” que publicó en 1613, El Viaje del Parnaso y Ocho entremeses en 1615, en este año también se publicó la segunda parte de El Quijote. En 1616 dio fin a su última obra “Los trabajos de Persiles y Segismunda”.
Murió el 23 de abril de 1616 en Valladolid en compañía de su esposa de su hija Isabel, sus hermanas Andrea y Magdalena y su sobrina Constanza; donde vivían modestamente, porque el Quijote a pesar de su enorme éxito producía poco dinero. Lope de Vega, con quien tenía una buena amistad acudió al homenaje fúnebre de Cervantes e hizo un responsorio por su amigo. El autor del Quijote fue enterrado en el convento de las Monjas Trinitarias, como no se puso lápida alguna sobre su tumba, se ignora el lugar exacto donde se encuentran sus restos.