El derecho de corrección de los hijos

Por: José María Díaz Castellanos
Catedrático de Derecho UNAH
“Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres. Pitágoras.
El Código Civil de 1906 no habla de la corrección de los hijos, simplemente indicaba que a los padres compete dirigir las personas de sus hijos menores, protegerlos y administrar sus bienes. Todo este conjunto era la patria potestad. (Artículo 238).
En mi artículo anterior indiqué que para el Código de Familia la patria potestad comprende, entre otros derechos (habrá de entenderse la corrección) y obligaciones, el de representar legalmente al menor, ejercer su guarda y cuidado, alimentarlos, asistirlos, educarlos y administrar sus bienes. (Artículo 186).
Cuando se aprueba el Código de Familia en 1984, ya hay una disposición expresa sobre la corrección: “Los padres están facultados para reprender y corregir adecuada y moderadamente a los hijos bajo su patria potestad”. (Artículo 191).
El exceso en la corrección lo contempla el Código Penal como falta: Sufrirá prisión de quince (15) a sesenta (60) días los padres o guardadores que se excedieren en la corrección de sus hijos o pupilos; siempre que no les causaren lesiones”. (Artículo 398).
La Convención de los Derechos del Niño obliga a los estados a la protección y cuidado de los niños. (Artículo 3.2). Los niños podrían ser separados de sus padres en caso de maltrato o descuido. (9.1, 19.1).
Los medios de comunicación nos han dado noticias al respecto: Dublín: El bofetón a un menor ha dejado de ser desde hoy un “castigo razonable” en la República de Irlanda, según lo establece la reforma a la Ley de Prioridad de la Infancia… la antigua legislación permitía a los padres, educadores o tutores, acogerse al “castigo razonable”. (LA TRIBUNA).
En la edición de El Heraldo del 10 de julio del 2015, se anunciaba: “Juzgan a maestra por castigar a estudiantes”. Por imponer medidas de corrección excesivas a dos de sus alumnos fue procesada judicialmente una maestra. El Ministerio Público la acusó por el delito de maltrato por transgresión en perjuicio de una niña de siete años y un niño de ocho. La maestra utilizó una vara de guayabo para castigar a los pequeños, dejando sus marcas en piernas y brazos.
El maltrato se encuentra en el Código de la Niñez y la Adolescencia: “Se prohíbe el maltrato de niños o niñas, considerándose maltrato toda acción u omisión que violente los derechos y el bienestar de estos, afectando su salud física, mental o emocional. Se consideran víctimas de maltrato los niños y niñas que han sufrido daños o perjuicios en su salud física, mental o emocional o de su bienestar personal por acciones u omisiones de su padre, madre, representante legal, maestros u otras personas con las que guarde relación. El maltrato puede ser: 1. Por acción, 2. Supresión y 3. Por transgresión. (Artículo 162). Maltrato por omisión comprende casos en que el niño es dejado solo imposibilitado para acceder a un techo, vestido o alimentación. Las acciones de violencia en el grupo familiar se consideran maltrato por omisión (163). El maltrato por supresión implica aquella medida disciplinaria o correctiva, que tienda a negar al niño el goce de sus derechos (164). El maltrato por transgresión implica malos tratos físicos, obligarle a alimentarse en exceso o agresiones emocionales o de palabra incluyendo la ofensa, la humillación y el castigo por medio de labores pesadas. (165).
A la niña estudiante que sale embarazada no hay que castigarle. La Ley de Igualdad de Oportunidades. (Artículo 35), señala que “a las estudiantes embarazadas en los centros educativos se les concederá permiso por maternidad, sin poner en peligro la continuidad de su educación”. Se prohíbe la discriminación en los centros educativos. (Artículo 86).
Mientras la profesora fue acusada por maltrato por darle al niño con vara de guayabo, en Proverbios 13:24, ordena lo contrario: quien escatima la vara, odia a su hijo, quien le tiene amor, le castiga. El nuevo testamento también habla de corrección: Padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino formarlos más bien mediante la instrucción y la corrección, según el Señor. (Efesios 6: 4).
Se podría generar una discusión en el sentido de que si una “bofetada” o un “cachete” a un hijo conlleva a la comisión de un delito de violencia familiar.
El Artículo 191 reformado del Código de Familia dice: “Los padres en el ejercicio de la patria potestad tienen el derecho de ejercer la orientación, cuidado y corrección de sus hijos, e impartirles en consonancia con la evolución de sus facultades físicas y mentales, la dirección y orientación que sea apropiada para su desarrollo integral. Queda prohibido a los padres y a toda persona encargada del cuidado personal, crianza, educación tratamiento y vigilancia, sean estos de manera temporal o definitiva, utilizar el castigo físico o cualquier tipo de trato humillante, degradante, cruel e inhumano, como forma de corrección o disciplina de niños, niñas o adolescentes”.